
La frase, dirigida al presidente de la comisión Carlos Zapata, marcó el final abrupto del plenario que debatía el proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional sobre Malvinas, en medio de un escándalo con forcejeos e insultos cruzados.
La frase que terminó de romper la sesión
El escándalo que se desató este martes en un plenario de comisiones de la Cámara de Diputados, durante el debate por el proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional sobre Malvinas, tuvo un punto de quiebre preciso. Luego de una serie de forcejeos e insultos cruzados entre el diputado de Unión por la Patria Juan Grabois y distintos legisladores de La Libertad Avanza, fue una frase dirigida directamente al presidente de la comisión la que determinó el final de la reunión.
«Dejá de apagarme el micrófono, facho de mierda», lanzó Grabois contra Carlos Zapata, luego de que el legislador libertario decidiera cortarle el audio en medio del tumulto. Ante ese insulto, Zapata resolvió suspender la reunión de manera inmediata.
Cómo había escalado el conflicto hasta ese momento
El episodio se venía gestando desde minutos antes, cuando Grabois se levantó de su banca para encarar al diputado santacruceño Jairo Guzmán, de La Libertad Avanza, en un cruce que derivó en un forcejeo físico entre ambos. Grabois también había protagonizado un intercambio verbal con el tucumano Gerardo Huesen, quien le gritó «cagón» mientras agitaba la mano, y con la diputada Juliana Santillán, a quien calificó de «tontita».
En ese contexto de tensión creciente, Zapata, al frente de la conducción de la comisión, decidió apagarle el micrófono a Grabois para intentar restablecer el orden, lo que derivó en la frase que finalmente determinó la suspensión de la reunión.
Cuándo y dónde ocurrió
El episodio se produjo este martes 30 de septiembre, durante un plenario de comisiones de la Cámara de Diputados de la Nación, en el marco del tratamiento del proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional vinculado a la cuestión Malvinas.
Quiénes participaron
Además de Juan Grabois y Carlos Zapata, presidente de la comisión, el episodio involucró a los diputados libertarios Jairo Guzmán, Gerardo Huesen y Juliana Santillán, en un cruce que combinó forcejeos físicos e insultos verbales de ambos lados del recinto.
Antecedentes
El escándalo se da en el marco de un debate parlamentario especialmente sensible en torno a la soberanía sobre las Islas Malvinas, apenas días después de que Javier Milei reafirmara en declaraciones a TN que «las Malvinas son argentinas» y que el país las recuperará «por la vía diplomática». El clima de tensión en el Congreso también se profundizó horas antes, tras el fallo de la Corte Suprema que habilitó la venta sin límites de tierras rurales a extranjeros, una decisión cuestionada por distintos sectores vinculados a la defensa de la soberanía territorial.
Contexto político
La suspensión de la comisión refleja el clima de confrontación permanente que atraviesa el vínculo entre el oficialismo libertario y los bloques opositores en el Congreso, en un año marcado por discusiones de alto voltaje político como el Presupuesto 2027, la emergencia en discapacidad y ahora el proyecto de soberanía sobre Malvinas.
Declaraciones relevantes
Tras el episodio, Javier Milei se refirió al escándalo a través de su cuenta en la red social X, donde compartió un video del incidente y escribió: «Esto es lo que enfrentamos a diario al tiempo que tiran piedras…», buscando instalar la idea de una oposición violenta frente al oficialismo libertario.
Impacto institucional
La suspensión de la comisión deja sin resolución inmediata el tratamiento del proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional, en un contexto donde este tipo de episodios de violencia verbal y física entre legisladores profundiza el desgaste institucional del Congreso y dificulta el avance de agendas legislativas que, en otros contextos, podrían generar consensos transversales.
Consecuencias y posibles escenarios
Resta definir si la comisión logrará convocar a una nueva reunión en los próximos días para retomar el debate sobre el proyecto de soberanía, o si el episodio profundizará el enfrentamiento entre Grabois y los legisladores libertarios, dificultando aún más cualquier posibilidad de acuerdo legislativo en torno a la cuestión Malvinas.
El escenario que queda abierto
La frase que motivó la suspensión de la comisión vuelve a poner en el centro de la escena el deterioro del debate parlamentario argentino, incluso en temas que históricamente lograron consensos amplios como la defensa de la soberanía nacional. La pregunta que queda planteada es si el Congreso logrará encauzar nuevamente la discusión sobre Malvinas, o si el clima de confrontación seguirá empantanando el tratamiento de proyectos clave para la agenda legislativa.



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