
Un relevamiento de la red RUIDO detectó que gobernadores, vicegobernadores e intendentes capitalinos de todo el país tienen al menos 146 parientes trabajando en la administración pública. Jujuy encabeza el listado, con Gerardo Morales como el caso más resonante.
Una investigación que expuso el nepotismo provincial
La investigación tuvo que salir desde Nación: Morales lidera el ranking de familiares directos con cargos en el Estado. Jujuy es la provincia con más parientes de un gobernador en el Estado, según reveló Ruido, la red nacional de comunicadores y especialistas en datos abiertos que publicó un informe sobre las provincias argentinas con más familiares de gobernantes ocupando cargos en la administración pública.
El alcance del relevamiento
Los resultados arrojaron que gobernadores, vicegobernadores e intendentes de las capitales provinciales tenían al menos 146 parientes directos e indirectos que trabajan en el Estado, según el relevamiento realizado en las 24 jurisdicciones argentinas. De ese total, el 64% trabaja en las administraciones públicas locales que dependen de los poderes ejecutivos provinciales, mientras que el 36% restante lo hace en otros poderes del Estado, en otros distritos o bien con cargos electivos.
Jujuy, lejos en el primer lugar
Jujuy lidera por lejos el ranking de parientes acomodados en el Estado, según el relevamiento de RUIDO. El caso del entonces gobernador Gerardo Morales concentra buena parte de la atención del informe: la investigación detectó una extensa red familiar con cargos y sueldos en distintas reparticiones estatales, entre hermanos, hijos, sobrinos, cuñados, primos y hasta su exesposa.
El entramado familiar detectado
Entre los casos relevados figuran hermanos de Morales al frente de áreas clave de la administración provincial, hijos designados en empresas estatales vinculadas a sectores estratégicos como la energía y la producción de cannabis medicinal, y otros parientes políticos ubicados en el Poder Judicial, la Legislatura provincial y organismos nacionales como ANSES. El propio gráfico difundido por la organización reconstruye un árbol familiar que conecta a decenas de personas con distintos cargos públicos, desde ministerios y defensorías hasta directorios de empresas estatales.
La falta de normativa que lo permite
El informe de RUIDO remarcó además que más de la mitad de las provincias argentinas no cuentan con normas que prohíban expresamente este tipo de designaciones familiares en la administración pública, y que en el caso de las capitales provinciales esa ausencia normativa es todavía mayor. Incluso en distritos que sí tienen legislación al respecto, como el propio caso de Jujuy —que cuenta con una ley de ética pública que menciona restricciones para parientes—, ese marco normativo no siempre se cumple ni se controla de manera efectiva.
Una denuncia que sigue vigente
Según remarcan desde la organización, la situación no se detuvo con el correr de los años: pese a la exposición pública del entramado familiar, las designaciones de nuevos parientes en cargos estatales habrían continuado, lo que motivó la reactualización de este tipo de denuncias por parte de medios y organizaciones que monitorean la transparencia en la función pública provincial.
Un patrón que se repite en otras provincias
El fenómeno detectado en Jujuy no es un caso aislado: el ranking elaborado por RUIDO también identificó situaciones similares en otras provincias del país, con distintos gobernadores y vicegobernadores que emplean a familiares directos e indirectos en reparticiones estatales, judiciales y legislativas, en un patrón que atraviesa a distintos signos políticos por igual.
Qué puede pasar de acá en más
Con el informe ya instalado en la conversación pública provincial y nacional, la discusión se centra ahora en si las autoridades jujeñas avanzarán con controles más estrictos sobre este tipo de designaciones, o si la falta de normativa efectiva seguirá permitiendo que este entramado de nepotismo continúe expandiéndose dentro de la administración pública provincial.



Deja una respuesta