
El Presidente habló casi una hora en el Alvear Palace Hotel, celebró la desaceleración de la inflación mayorista, cuestionó a economistas y periodistas críticos, y cargó contra el movimiento que impulsó la legalización del aborto en 2020.
Un discurso pensado para desacreditar a los críticos
El presidente Javier Milei participó este jueves de la 23ª edición del Council of the Americas en la Argentina, que se desarrolló en el Alvear Palace Hotel de la Ciudad de Buenos Aires, ante funcionarios nacionales, gobernadores, empresarios y referentes del sector privado. Desde el arranque de su exposición, de casi una hora de duración, el mandatario dejó en claro cuál sería el eje de su discurso: «dejar en evidencia la precariedad y la pobreza analítica de gran parte de los economistas argentinos» en sus análisis sobre el programa económico oficial.
El festejo por la inflación mayorista
Uno de los puntos centrales de su exposición fue el último dato de inflación mayorista, que marcó una suba del 0,8% en julio. Milei destacó especialmente ese número y anticipó que volverá a realizar un recital para celebrar la evolución de los precios, en la misma línea de festejos públicos que ya había protagonizado en ocasiones anteriores frente a resultados económicos que considera positivos.
La catarsis contra los detractores
El discurso se dio en un contexto de caída en la popularidad presidencial según las encuestas de opinión pública, en un momento donde las proyecciones sobre mejoras concretas para la población general no se están cumpliendo al ritmo esperado, algo que pone en tensión su propio proyecto de reelección de cara a 2027. En ese marco, Milei se enfocó en desacreditar a quienes ponen en tela de juicio el programa económico, incluyendo a periodistas, economistas y dirigentes opositores.
«Estamos pagando muy caro la locura de los pañuelitos verdes»
El tramo más resonante de su exposición llegó cuando Milei vinculó la caída de la natalidad con el mercado laboral y el sistema previsional, y volvió a cuestionar duramente al movimiento que impulsó la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo en 2020. «Estamos pagando muy caro la locura de los pañuelitos verdes», afirmó ante el auditorio empresarial, en referencia directa al símbolo que identificó al movimiento por la legalización del aborto en la Argentina.
El mandatario sostuvo que el país no alcanza actualmente una tasa de natalidad suficiente para garantizar el reemplazo generacional, y afirmó que esa situación tiene consecuencias directas sobre el crecimiento económico y la sostenibilidad del sistema previsional: «Esa pasión por asesinar niños en el vientre de la madre también nos cuesta caro en términos de crecimiento y del sistema previsional», agregó.
La defensa del modelo económico sin barreras
Milei también defendió el funcionamiento de una economía sin regulaciones artificiales, al sostener que es natural que algunas empresas desaparezcan mientras otras actividades se expanden a medida que cambian las condiciones y preferencias de los consumidores. «Si empiezan a querer proteger a quienes los consumidores ya castigaron, y arrogantemente castigan a los consumidores, el costo es perder crecimiento», sostuvo, en defensa de su estrategia de desregulación económica.
El cierre con tono religioso
El Presidente cerró su intervención reivindicando los principios que, según sostuvo, deben guiar las decisiones políticas y económicas de cualquier gestión: «Tarde o temprano vamos a progresar. El problema no es económico, es moral. Si abrazamos los valores judeocristianos, vamos a tomar medidas que son justas, y la contracara de eso es el progreso y bienestar», concluyó ante los aplausos del auditorio, dando por terminada su participación en el encuentro.
Un discurso alineado con posicionamientos previos
Las definiciones de Milei sobre el aborto y la natalidad no son nuevas dentro de su discurso público. El mandatario ya había generado fuerte repercusión internacional con planteos similares en el Foro Económico Mundial de Davos, donde calificó a la agenda global sobre el aborto como «sangrienta» y cuestionó lo que definió como mecanismos de «control poblacional» impulsados por sectores progresistas a nivel internacional.
Un contexto de indicadores económicos y sociales adversos
El discurso se dio en medio de un cúmulo de datos que en las últimas semanas vinieron mostrando señales de deterioro para la gestión, entre ellos la aceleración de la inflación minorista en julio, la caída sostenida de la confianza del consumidor, la mayor morosidad crediticia de América Latina y el cierre de más de 26.000 empresas desde el inicio del mandato, según el Monitor de Fundar. Ese combo de indicadores explica en parte el tono defensivo y confrontativo que adoptó el mandatario frente al auditorio empresarial.
Un evento con peso institucional
El Council of the Americas reúne anualmente a funcionarios nacionales, gobernadores, empresarios y referentes del sector privado para analizar las perspectivas políticas y económicas del país, consolidándose como una de las citas más relevantes del calendario empresarial argentino. La elección de ese escenario para un discurso que combinó lo técnico con lo identitario refleja la estrategia comunicacional del Gobierno de mezclar el mensaje dirigido a inversores con las definiciones más ideológicas del propio proyecto libertario.
Qué escenario queda planteado
Con la inflación minorista mostrando señales de aceleración y la confianza social en niveles de deterioro sostenido, el discurso de Milei en el Council of the Americas deja planteada una estrategia de comunicación que combina la defensa técnica del programa económico con una batalla cultural más amplia, centrada en cuestionamientos a políticas de género y aborto, en un año donde la centralidad del relato oficial se vuelve cada vez más determinante de cara a las elecciones de 2027.



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