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Quirno defendió a Elsztain: «Todo lo contrario a traidor» por sus acciones en Malvinas

El canciller salió a respaldar al empresario más cercano a Javier Milei después de que trascendiera su participación accionaria en Falkland Islands Company, en medio del endurecimiento discursivo del Gobierno sobre la soberanía del archipiélago.

Una defensa oficial en medio de la polémica

El canciller Pablo Quirno salió a defender al empresario Eduardo Elsztain y aseguró que no es «un traidor» por tener acciones en la empresa más importante de las Islas Malvinas. La polémica se armó cuando trascendió que el dueño de IRSA tiene parte del paquete accionario de Falkland Islands Company, una empresa estratégica en el manejo económico y político de las islas.

La respuesta de Quirno en redes

Ante una tendencia en X que asociaba la noticia al término «traidor», el canciller salió directamente al cruce: «Todo lo contrario a traidor…», escribió en la misma red social, en un mensaje que buscó despejar cualquier cuestionamiento sobre la lealtad del empresario a la causa argentina por la soberanía del archipiélago.

El origen de la participación de Elsztain

Según explicó el propio empresario, desde 2005-2006 fue comprando acciones de la compañía, y en 2017 intentó quedarse con el control total a través de Dolphin Fund, uno de sus fondos de inversión, con una oferta que llegó a ser noticia en la prensa británica. La operación no fue autorizada por el gobierno del Reino Unido, por lo que desde entonces mantiene una participación minoritaria cercana al 2,5% del paquete accionario de la firma.

La defensa pública de Elsztain

Tras la repercusión, Elsztain decidió explicar públicamente el origen de su inversión y los motivos por los que, años atrás, intentó ampliar su participación en la compañía. Sostuvo que su intención había sido aportar al reclamo de soberanía argentina desde el desarrollo económico y social, y recordó que su abuelo solía transmitirle que una mayor presencia económica argentina en las islas durante el siglo XX podría haber evitado la guerra de 1982. También mencionó intentos históricos previos de acercamiento económico a Malvinas, entre ellos gestiones atribuidas a Juan Domingo Perón y al empresario metalúrgico César Cao Saravia.

Una apuesta que «valió la pena», según el propio empresario

Elsztain defendió la decisión que tomó hace más de dos décadas y sostuvo que el intento de ampliar su participación «valió la pena», aunque finalmente no consiguió quedarse con el control de la empresa. Fue más allá al afirmar que, si tuviera nuevamente una oportunidad similar, volvería a intentarlo.

Las acusaciones de antisemitismo

En medio de la polémica, Elsztain también denunció que en redes sociales comenzaron a circular teorías conspirativas con connotaciones antisemitas sobre su persona, y aclaró que no suele realizar este tipo de intervenciones públicas, pero consideró necesario responder dada la relevancia que la causa Malvinas tiene para él.

Un vínculo estrecho con Milei

Elsztain no es un empresario cualquiera dentro del entorno presidencial: financió parte de la campaña de Javier Milei y llegó a alojarlo en un hotel de su propiedad durante un tiempo, antes de que el mandatario se instalara en la Quinta de Olivos. Además, asesora al Gobierno en distintos temas de agenda, lo que le dio a la polémica una dimensión política adicional.

El contexto: el endurecimiento del discurso sobre Malvinas

La discusión se reactivó en medio de los anuncios del propio Milei sobre un endurecimiento de las sanciones a empresas proveedoras del archipiélago, y en la antesala del inicio de la explotación del yacimiento petrolero Sea Lion. En ese clima de mayor sensibilidad sobre la cuestión Malvinas, la participación de Elsztain en una compañía históricamente vinculada a la economía isleña volvió a quedar bajo la lupa pública.

La contradicción que señalan los críticos

El episodio expone una tensión evidente dentro del propio discurso oficial: mientras el Gobierno anuncia el endurecimiento de sanciones contra empresas vinculadas económicamente a las islas, uno de los empresarios más cercanos al propio Presidente mantiene una participación accionaria en la principal compañía comercial de Malvinas, sin que trascienda ningún tipo de sanción o cuestionamiento formal hacia él por parte de las autoridades argentinas.

Sin planes de desprenderse de las acciones

Según trascendió, allegados al empresario sostienen que, por el momento, no planea vender su participación en la Falkland Islands Company, aunque no descartan una eventual desinversión si cambia el contexto político o económico en torno a la disputa por la soberanía del archipiélago.

Qué escenario queda planteado

Con Quirno ya respaldando públicamente al empresario y Elsztain ratificando su intención de sostener e incluso ampliar en el futuro su participación en la empresa isleña, la polémica deja instalada una pregunta de fondo sobre la coherencia entre el discurso oficial de endurecimiento hacia Malvinas y los vínculos económicos que mantienen figuras cercanas al propio Gobierno con actores estratégicos del archipiélago en disputa.

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