
Un diagnóstico que excede la grieta tradicional
«La gente no quiere volver al pasado pero tampoco está conforme con el presente». Con esta frase, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, resumió en una entrevista con A24 su lectura sobre el humor social de cara a las elecciones de 2027, en medio de un discurso cada vez más crítico hacia el Gobierno nacional tras una reunión con el jefe de Gabinete, Diego Santilli.
El contexto: una reunión con los gobernadores del Norte
Las declaraciones se dieron luego de que Sáenz participara en la Casa Rosada de un encuentro con Santilli junto a otros mandatarios provinciales dialoguistas: Raúl Jalil, de Catamarca; Juan Pablo Valdés, de Corrientes; y Osvaldo Jaldo, de Tucumán. La reunión se realizó apenas horas después de que el Gobierno enviara al Congreso el proyecto de Presupuesto 2027, y se extendió por más de dos horas, con Santilli explicando a los gobernadores el rumbo de la economía y las proyecciones oficiales para el año próximo.
El reclamo por reciprocidad
Sáenz fue categórico al describir el vínculo actual con la Nación: «La lealtad es una avenida de ida y de vuelta, y yo siento que venimos siempre y nunca vuelven para allá». El gobernador remarcó que, pese a que su espacio acompañó distintas iniciativas nacionales en el Congreso, ese respaldo no se tradujo en gestos concretos hacia la provincia, y advirtió: «La paciencia se va acabando».
«La tercera es la vencida»
El mandatario salteño fue más allá al describir un patrón que, según explicó, ya vivió en el pasado: «Cuando nos necesitan, hablan con nosotros todos los días, a toda hora y en todo momento: nunca hay un gesto del Gobierno nacional. Ya lo he vivido en dos oportunidades y, como decía la cantante María Marta Serra Lima, la tercera es la vencida». Con esa frase, Sáenz dejó en claro que su margen de tolerancia frente a los incumplimientos que atribuye a la Casa Rosada está llegando a su límite.
El rechazo al recorte en discapacidad
Uno de los puntos centrales de la reunión fue la modificación que el Gobierno nacional busca introducir en la Ley de Emergencia en Discapacidad. Sáenz fue tajante al anticipar que no acompañará esos cambios: «Le dije al jefe Diego Santilli que no vamos a acompañar el tema de la discapacidad porque no se trata de una planilla de Excel, sino de gente que es la más vulnerable. Para los excesos están las auditorías». El gobernador remarcó que el equilibrio fiscal que defiende el Gobierno debe ir acompañado de un equilibrio social, y que los controles para detectar irregularidades no deberían derivar en la desatención de quienes tienen una discapacidad debidamente acreditada.
Una reflexión sobre el escenario político de 2027
Más allá de los reclamos puntuales, Sáenz utilizó la entrevista para plantear una lectura más amplia sobre el clima social del país de cara a las próximas elecciones presidenciales: «Me preocupa mucho que la gente quiera volver al pasado, pero es que tampoco están conformes con el presente». Y agregó una definición que apunta directamente a superar la polarización tradicional de la política argentina: «Se hace muy difícil discutir Milei o Cristina. No podemos discutir si Milei o Cristina. Tenemos que entender qué país queremos».
La falta de confianza y su impacto en la economía real
Sáenz también vinculó ese clima de incertidumbre política con las dificultades para atraer inversiones extranjeras al país: «Las inversiones no llegan porque no damos confianza al mundo, porque todos amenazan con volver a fojas cero». El gobernador comparó la situación argentina con la de otros países de la región al remarcar que «somos un país poco serio», y señaló que mientras el riesgo país de Uruguay y otros vecinos se ubica por debajo de los 100 puntos, la Argentina continúa muy por encima de los 400 puntos pese a mostrar una macroeconomía estabilizada.
El pedido de un endeudamiento provincial
En paralelo a estos reclamos políticos, Sáenz también reveló que espera que el Senado de Salta apruebe un endeudamiento por 250 millones de dólares, para lo cual necesita el aval del ministro de Economía, Luis Caputo, con el objetivo de poder acceder a los mercados internacionales de crédito.
Sin definiciones sobre la eliminación de las PASO
Consultado sobre los compromisos que podría haber asumido con Santilli y con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, para acompañar al oficialismo en la suspensión o derogación de las PASO, Sáenz evitó pronunciarse con precisión, dejando esa definición abierta en medio de la negociación más amplia que el Gobierno nacional mantiene con los gobernadores dialoguistas.
Una postura que cuestiona el rótulo de «oposición» tradicional
En otra intervención pública reciente, Sáenz había ido más allá al cuestionar la propia dinámica del sistema de partidos: «Hoy día yo no sé cuál es la oposición; si a mí me preguntan cuál es la oposición, no sé cuál es, no puedo contestarle». El gobernador remarcó que «nadie tiene el voto seguro ni asegurado» en un país que, según su diagnóstico, «vive de la desesperanza» y del hartazgo hacia una dirigencia que «le dice una cosa y después termina pasando otra».
La hipótesis de una candidatura de consenso
En esa misma línea, Sáenz había planteado la posibilidad de que surja una candidatura presidencial de consenso entre gobernadores de cara a 2027, aunque remarcó la dificultad de ese tipo de acuerdos a partir de la experiencia fallida de la llamada Liga de Gobernadores: «Cuando se juntan cinco gobernadores, diez gobernadores, y los diez quieren ser presidente, es muy difícil que se pongan de acuerdo». Según su lectura, cualquier candidatura de ese tipo debería surgir de un consenso genuino y no de un acuerdo apresurado entre mandatarios con ambiciones presidenciales propias.
Un patrón que contrasta con su historial de acompañamiento legislativo
La postura crítica de Sáenz llama la atención en la medida en que su bloque, Argentina Federal, viene acompañando de manera sistemática la agenda legislativa de La Libertad Avanza en el Congreso, lo que llevó a algunos análisis a calificar sus reclamos públicos como un ejercicio de «doble discurso»: cuestionamientos mediáticos hacia la Casa Rosada que no siempre se traducen en un giro real de su comportamiento parlamentario.
Qué escenario queda planteado
Con la negociación por el Presupuesto 2027 todavía en marcha y el rechazo al recorte en discapacidad ya formalizado, las próximas semanas serán claves para determinar si el vínculo entre Sáenz y la Casa Rosada logra recomponerse, o si la advertencia sobre el agotamiento de la paciencia del gobernador termina traduciéndose en un distanciamiento más profundo, en un año donde la propia reflexión de Sáenz sobre una sociedad que «no quiere volver al pasado pero tampoco está conforme con el presente» podría anticipar el verdadero clima de la contienda electoral de 2027.



Deja una respuesta