
El Presidente defendió el proyecto de ley de propiedad privada durante el acto por el 172° aniversario de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y protagonizó un tenso ida y vuelta con un asistente que lo interrumpió en varias oportunidades.
Un discurso centrado en la propiedad privada
El presidente Javier Milei encabezó este jueves el acto central por el 172° aniversario de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, un evento en el que aprovechó para reforzar su discurso económico y volver a instalar la discusión sobre el proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada, que continúa demorado en el Senado.
Durante su exposición, el mandatario explicó su visión sobre el ahorro, la inversión y el crecimiento económico, y sostuvo que «para tener un stock de capital mínimo, necesitan antes generar ingresos y ahorrar». En ese marco, cuestionó a los gobiernos que, según su diagnóstico, dilapidaron recursos: «Si tienen una sociedad que despilfarra el dinero o no ahorra, por más que generen ingresos, no van a poder crecer. Si tenés un gobierno populista, se va a estrellar».
El comienzo del cruce
Fue en ese momento cuando un asistente, identificado luego como el ingeniero Jorge Castellanos, miembro vitalicio de la entidad, lanzó una ironía desde la platea: «Como ahora». La frase encendió la reacción inmediata del Presidente, que respondió: «No, ahora hicimos el ajuste, que los malditos populistas dejaron plantada la bomba».
El intercambio no terminó ahí. El asistente insistió en que Milei detuviera su discurso y llegó a gritarle «terminala», lo que provocó una respuesta aún más contundente del mandatario.
La reafirmación de la reelección
Lejos de bajar el tono, Milei utilizó la interrupción para reforzar su proyecto político de cara a 2027: «Sí, voy a terminar este mandato, ser reelecto y estar cuatro años más», afirmó, en una frase que fue acompañada por aplausos del resto de los presentes. Acto seguido, redobló la apuesta: «Y te voy a dar una mala noticia adicional. Estamos sentando las bases para 100 años de liberalismo, así que si no te gusta, andate a Cuba».
La frase se transformó rápidamente en uno de los momentos más comentados de la jornada y se viralizó en redes sociales, en un estilo que ya es marca registrada del Presidente en sus intervenciones públicas.
Insultos y nuevas chicanas
Las interrupciones continuaron durante el resto del discurso, y Milei se mostró visiblemente ofuscado. En un tramo posterior, al referirse a los opositores del proyecto de propiedad privada, el mandatario redobló el tono agresivo: calificó a quienes se oponen a la iniciativa como «los enemigos del progreso» y responsables de «la decadencia argentina», y llegó a referirse a ellos como «gente parásita que nunca hizo un pu… negocio en su vida», en alusión a quienes, según su óptica, viven de la expropiación.
En otro cruce directo con el mismo asistente, el Presidente también lo trató de «kuka», uno de los términos que utiliza habitualmente para referirse de forma despectiva a dirigentes o simpatizantes del kirchnerismo.
El trasfondo: la ley de propiedad privada trabada en el Senado
El discurso se dio en un contexto de tensión política, luego de que el Senado postergara nuevamente el tratamiento del proyecto de ley que el Gobierno impulsa para reforzar la protección del derecho de propiedad. Milei había cuestionado duramente esa demora, al considerar que «no es redundante» avanzar con una norma que declare «la inviolabilidad, el respeto y la defensa a ultranza del derecho de propiedad», ya que, según su planteo, eso es lo que permitirá «ahorrar, invertir, crecer y convertirnos en una potencia nuevamente».
Quién es el hombre que lo interpeló
Tras el acto, el propio Castellanos, de 80 años, explicó los motivos de su interrupción en declaraciones a La Nación. Contó que, luego del cruce, le pidieron que no hiciera más declaraciones públicas: «Me han mandado a que me calle la boca, porque si no acá se arma un quilombo que no te podés dar una idea». El ingeniero fue categórico al fundamentar su descontento con la gestión libertaria: «En mis 80 años de vida he visto lo que está ocurriendo en el país. La pobreza ha aumentado, las fábricas cierran, se quedan sin laburo».
Un estilo que se repite
El episodio se suma a una larga lista de cruces públicos que el Presidente mantuvo con distintos interlocutores desde el inicio de su gestión, en los que suele combinar el argumento económico con un tono confrontativo y chicanas dirigidas a sus críticos. Esta vez, el escenario elegido fue una de las instituciones más tradicionales del establishment financiero argentino, lo que le dio un marco particular a la discusión.
Un round más en la batalla cultural libertaria
El cruce en la Bolsa de Comercio deja en evidencia que, más allá de la euforia futbolera que atraviesa al país por la final del Mundial 2026, la agenda política y económica sigue marcando el pulso del debate público. Con la ley de propiedad privada todavía sin tratamiento en el Senado y las elecciones de 2027 cada vez más cerca, el estilo directo y confrontativo de Milei promete seguir generando este tipo de episodios, que combinan contenido económico con un tono que no deja indiferente a nadie.



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