
Los datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo muestran que entre enero y julio el país perdió en términos netos unas 1.400 empresas por mes. En julio, el retroceso se profundizó en comercio e industria. El Gobierno y los analistas discrepan sobre las causas.
Qué muestran los datos
Según la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), entre enero y julio de 2026 el número de empleadores en el sistema cayó en 9.682 en términos netos. Eso equivale a unas 1.380 empresas menos por mes, que los titulares redondean en “casi 1.400”. Los datos fueron publicados por Ismael Bermúdez y replicados por La Gaceta, El Ancasti y Diario 13 San Juan, con procesamiento del Centro de Estudios de Política Económica Argentina (CEPA).
En el mismo período, el empleo registrado cayó en 139.895 puestos de trabajo, según los mismos datos.
La cifra es neta: surge de restar las empresas que se dan de alta a las que se dan de baja. No implica que hayan cerrado exactamente 9.682 firmas, sino que ese es el saldo entre cierres y aperturas.
Qué pasó en julio
El último mes del informe fue negativo. En julio, el saldo fue de 948 empleadores menos respecto de junio y de 3.485 trabajadores registrados menos. Según La Gaceta y El Ancasti, el comercio y la industria manufacturera fueron los sectores que más pesaron.
El patrón responde, según las notas, a la caída del consumo interno y a las dificultades de las empresas para cubrir sus costos de funcionamiento.
La comparación desde noviembre de 2023
CEPA, con datos de la SRT, calculó la variación desde noviembre de 2023:
- Empleadores: pasaron de 512.357 a 480.067, una caída de 32.290.
- Trabajadores registrados: pasaron de 9.857.173 a 9.419.562, una caída de 437.611.
La serie no fue lineal. Según La Gaceta, los cierres cayeron hasta mediados de 2024, se desaceleraron después, volvieron a subir en 2025 y se intensificaron en 2026. En 2024, los sectores más golpeados fueron la construcción, el empleo público, la industria y las organizaciones vinculadas al Estado, según El Ancasti, que atribuye ese comportamiento a la devaluación y a las medidas de ajuste.
La SRT señala, además, que entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025 el descenso se concentró en las unidades más pequeñas, sobre todo pymes. El organismo agrega que el número de empleadores muestra una tendencia a la baja desde hace más de 12 años, con una recuperación temporal después de la pandemia.
Otros datos del empleo
Los medios complementan el informe con cifras de la Secretaría de Trabajo, que corresponden a otra base de datos:
- En junio, el empleo asalariado registrado cayó 1,5 % interanual, unos 147.900 trabajadores menos.
- En el sector privado la caída fue del 1,9 %, cerca de 121.000 empleos.
- En el sector público fue del 0,9 %, unos 30.500.
En paralelo, los monotributistas aumentaron en 15.840 en el primer semestre, hasta 2.206.788, según La Gaceta, que cita a Clarín. El Ancasti y Diario 13 agregan que creció levemente la informalidad. Según las notas, esto refleja que las nuevas incorporaciones laborales ocurren cada vez más bajo monotributo o sin registro y menos como empleo en relación de dependencia.
Qué explican los analistas
Las notas consultadas mencionan varios factores:
- La contracción del consumo interno, que complica a las empresas para afrontar costos.
- Un desplazamiento de algunos productores de la fabricación hacia la importación y venta de bienes, incluso por internet, con menos personal.
- Cierres que alcanzan a empresas medianas y grandes, con casos recientes en el sector alimenticio y programas de retiro voluntario en expansión.
- Una baja tasa de creación de nuevas empresas.
La versión de la Secretaría de Trabajo
Según El Ancasti y La Gaceta, la Secretaría de Trabajo sostiene que la reducción del stock de empresas se explica principalmente por la débil apertura de nuevas unidades productivas y no por un nivel inusualmente alto de cierres. Es una lectura distinta de la que destacan los titulares, y plantea que el problema de fondo es la escasa creación de empresas.
Para evaluar esa tesis haría falta ver por separado las altas y las bajas. Las notas consultadas trabajan con el saldo neto y no incluyen esa desagregación.
Qué mide y qué no mide el informe
Los datos de la SRT cubren a los empleadores y trabajadores alcanzados por el seguro obligatorio de riesgos del trabajo. Por definición, una unidad productiva es una entidad pública o privada que emplea a una o más personas y produce bienes o servicios.
Quedan fuera los monotributistas y los trabajadores informales, por lo que las cifras no capturan el empleo total. Tampoco hay en las notas desagregación provincial, totales por sector para 2026 más allá de julio ni comparación de los cierres de enero a julio de 2025.
El contexto
El informe se suma a otros indicadores que la oposición y analistas usan para discutir el rumbo de la actividad. Lo que muestra esta serie es una trayectoria de pérdida de empresas y de empleo registrado que se acelera en 2026 después de haberse moderado a mediados de 2024. No explica por sí sola las causas, que según las propias notas combinan consumo débil, cambios en el modelo de negocios y poca creación de nuevas firmas.
Qué puede pasar ahora
Habrá que seguir los próximos informes mensuales de la SRT para ver si julio fue un dato aislado o una continuidad. También será relevante la evolución de la actividad y el consumo, y cómo se compone el saldo entre altas y bajas.
Otro punto a observar es el tipo de empleo que se genera. Si la tendencia a favor del monotributo y la informalidad continúa, las estadísticas de empleo registrado seguirán mostrando caídas aunque haya personas que consigan ocupación.
Un escenario que queda abierto
El debate de fondo es si el problema es que cierran muchas empresas o que se abren pocas. Los datos de la SRT muestran con claridad el saldo, pero no alcanzan para separar ambos fenómenos. Lo que sí indican es que, desde noviembre de 2023, el sistema tiene 32.290 empleadores y más de 437.000 puestos registrados menos, y que el último dato, el de julio, sigue la misma dirección.



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