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Hartfield defendió el ajuste a los clubes de barrio y le recordaron que él fue becado por el Estado

El diputado libertario y extenista cuestionó la dependencia de los subsidios estatales en la Comisión de Deportes de la Cámara baja, pero la oposición expuso una contradicción con su propia historia: a los 16 años vivió dos años becado en el CeNARD para poder formarse como tenista profesional.

Un planteo que se volvió en su contra

El diputado nacional de La Libertad Avanza por Misiones, Diego Hartfield, defendió el recorte de subsidios a los clubes de barrio durante una reunión informativa de la Comisión de Deportes de la Cámara de Diputados. Pero el clima se tensó apenas los presentes escucharon su intervención, al punto de que le recordaron que él mismo recibió ayuda estatal cuando residió en el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CeNARD).

El contexto del debate

La sesión reunió a representantes de clubes de barrio y otras instituciones deportivas, que expusieron las dificultades que atraviesan sus instituciones y el impacto directo que tuvo el ajuste en la asistencia de partidas estatales. En ese marco, Hartfield, que ocupa la vicepresidencia segunda de la comisión, respaldó la política económica del Gobierno de Javier Milei y remarcó que la prioridad oficial pasa por mantener las cuentas públicas ordenadas.

La frase que generó la polémica

«Nuestra postura es tener las cuentas ordenadas», planteó el legislador. Y fue más allá al referirse puntualmente a la asistencia estatal a las instituciones deportivas: «Lamentablemente, vivir de subsidios puede tener sus costos».

La respuesta de la oposición

El diputado Jorge Araujo Hernández, de Tierra del Fuego, tomó la palabra apenas Hartfield se había retirado del recinto y le recordó un dato de su propia historia: el extenista fue becado por el CeNARD cuando tenía 16 años, en 1995, y vivió de esa ayuda estatal durante varios años. «Y hoy lo tenemos parado en la vereda de enfrente, tratando de destruir todo, como los clubes de barrio», subrayó Araujo, quien además cuestionó que Hartfield ya no estuviera presente quen se formuló la respuesta.

La intervención de Zaracho

Antes de esa réplica, la diputada Natalia Zaracho, de Patria Grande (Unión por la Patria), también había intervenido con dureza: «Les pido disculpas por el diputado de LLA, que nos dice en la cara que la variable de ajuste de este modelo económico son nuestros pibes, a ustedes que son los que contienen», sostuvo, dirigiéndose a los representantes de los clubes presentes en la sala.

La historia deportiva de Hartfield

Nacido en Oberá, Misiones, Hartfield dejó su ciudad natal a los 16 años para instalarse en Buenos Aires y dedicarse de lleno al tenis. Antes de esa mudanza, viajaba cerca de 100 kilómetros diarios desde Oberá hasta Posadas para poder entrenarse. Una vez radicado en la Capital, obtuvo una beca que le permitió vivir durante dos años en el CeNARD junto a otros jóvenes deportistas, una estructura pública que resultó determinante para su desarrollo profesional. Con ese respaldo, Hartfield llegó a disputar Roland Garros, enfrentó a Roger Federer cuando era número uno del mundo, y en 2007 alcanzó el puesto 73 del ranking ATP, la mejor ubicación de toda su carrera. Se retiró del circuito profesional en 2010.

El descargo posterior del diputado

Horas después de la polémica, Hartfield publicó un descargo en sus redes sociales para responder a las críticas: «Me dieron muy duro por esto, me banco las puteadas como siempre, pero está bueno aclarar algunas cosas. Viví en el Cenard algo así como un año y medio cuando tenía 16 años, también estudié en una escuela pública, mi papá se recibió en una universidad pública, mi vieja es docente jubilada que cobra del Estado». El legislador también cuestionó a Araujo Hernández por señalar que había abandonado la comisión «como una rata», y explicó que su salida respondía a un compromiso previamente agendado.

Una aclaración sobre el origen de la beca

En declaraciones posteriores, Hartfield precisó que la beca que le permitió vivir en el CeNARD pertenecía específicamente a la Asociación Argentina de Tenis, y sostuvo que esa situación resulta diferente al debate actual sobre los subsidios a clubes de barrio. Pese a esa distinción, insistió en que la asistencia estatal al deporte debe brindarse únicamente con las cuentas públicas en orden.

Un patrón de contradicciones señaladas por la oposición

El episodio se suma a una serie de situaciones similares en las que referentes del oficialismo libertario, al defender políticas de ajuste, terminaron siendo confrontados con episodios de su propia trayectoria vinculados a la asistencia estatal, un recurso que la oposición viene utilizando de manera reiterada para cuestionar la coherencia del discurso oficial sobre la eliminación de subsidios en distintas áreas.

El trasfondo: el ajuste al deporte de base

La discusión sobre los subsidios a clubes de barrio se da en medio de un fuerte recorte de fondos destinados al deporte comunitario y de base, un fenómeno que distintas instituciones vienen denunciando desde el inicio de la gestión libertaria y que también alcanzó al propio CeNARD, con despidos y reducción de becas para deportistas de alto rendimiento en los últimos meses.

Qué escenario queda planteado

Con el episodio ya viralizado y el propio Hartfield saliendo a dar explicaciones públicas, el debate sobre el rol del Estado en el sostenimiento del deporte argentino —tanto de alto rendimiento como comunitario— vuelve a instalarse en la agenda pública, en un contexto donde cada vez más funcionarios y legisladores del oficialismo deben responder por contradicciones entre su discurso actual de ajuste y su propia historia personal de acceso a políticas de asistencia estatal.

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