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Javier Milei: «Si no ganamos es porque, como sociedad, estamos decidiendo suicidarnos».

El Presidente ratificó que no modificará la política fiscal ni monetaria, defendió los resultados de su gestión y planteó la contienda de 2027 en términos extremos, en un discurso que generó cuestionamientos por el uso de una metáfora vinculada al suicidio.

Un cierre de foro con fuerte contenido electoral

Javier Milei cerró el foro «Vientos de Cambio», organizado por la Fundación Libertad y Progreso en el Hotel Sheraton de Retiro, con un discurso de definiciones electorales de cara a 2027. El mandatario combinó una férrea defensa de su plan económico con un mensaje directo sobre lo que está en juego en la próxima elección presidencial.

El rechazo a flexibilizar el ajuste

Ante los reclamos de distintos sectores, Milei fue categórico al descartar cualquier cambio de rumbo, incluso pensando en la propia reelección: «En el debate reciente hay muchas personas que, a la luz del año electoral que se viene, y lo hacen con buena intención queriendo que se asegure la reelección y podamos continuar con este rumbo, piden que flexibilicemos nuestra política monetaria y fiscal. Y la respuesta es: no vamos a hacer eso. El resultado fiscal no se negocia. Y no vamos a negociar la política monetaria porque no vamos a parar hasta terminar de derrotar la inflación».

La elección planteada como confrontación de modelos

Sobre la disputa del año que viene, el Presidente planteó la elección como una confrontación entre dos proyectos antagónicos: «Esta vez van a tener las ideas de la libertad, las ideas del progreso. Del otro lado van a tener el modelo decadente». Y agregó, en tono desafiante hacia sus adversarios: «No solo les vamos a tirar las ideas por la cabeza, sino que además les vamos a tirar los datos».

La frase que generó cuestionamientos

El mandatario cerró su discurso con una advertencia que generó fuerte repercusión: «Si no ganamos es porque, como sociedad, estamos decidiendo suicidarnos». La frase fue señalada por su tono extremo, en particular porque se pronunció apenas una semana antes del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se conmemora cada 10 de septiembre para visibilizar la problemática y promover acciones de prevención.

La defensa de los números de su gestión

El mandatario también defendió los números de su gestión: destacó haber alcanzado el déficit cero en el primer mes y aseguró que su gobierno «sacó a 14 millones de personas de la pobreza», además de remarcar que la cantidad de indigentes cayó en dos tercios y que la pobreza infantil bajó del 70% al 42%. Recordó también que, al asumir, el déficit fiscal del Tesoro equivalía a cinco puntos del PBI.

La comparación con gestiones anteriores en materia de inflación

Para reforzar su relato sobre el control de la inflación, Milei comparó los registros de distintos gobiernos: sostuvo que Néstor Kirchner recibió el país con una inflación del 3,7% y se fue con 8,5%; que durante la gestión de Cristina Kirchner el índice pasó de 8,5% a 26,9%; y que con Mauricio Macri se duplicó, de 26,9% a 53,8%. Según su relato, su propia gestión recibió una inflación de 211,4% y hoy se ubica en torno al 30%, lo que representa una baja del 85%.

Un exabrupto contra la oposición

En otro pasaje de su discurso, el Presidente lanzó una chicana directa a sus críticos: «¿Ustedes se imaginan lo que estarían diciendo si estos logros en materia social los hubiera hecho el peronismo? Hoy, por lo menos el 50 por ciento de las calles de Argentina llevarían mi nombre. Pero claro, no soy peronista».

Un guiño de autocrítica

Pese al tono combativo del discurso, Milei también dejó una frase que fue leída como una autocrítica inusual sobre el deterioro de su imagen: «Si nosotros no mostramos resultados, se hace difícil acompañar», en referencia a la pérdida de apoyo social que reflejan las últimas encuestas.

La promesa de crecimiento a «tasas asiáticas»

De cara al futuro, el Presidente proyectó un escenario de fuerte crecimiento si logra la reelección: «Si nosotros logramos la reelección y logramos dejar a los orcos detrás, vamos a empezar a crecer a tasas del 7 y 8 por ciento por año», y llegó a plantear que, sostenido en el tiempo, ese ritmo podría convertir a la Argentina en una de las grandes potencias mundiales en los próximos 30 años.

Un discurso en medio de un año electoral clave

El discurso de Milei se da en un contexto de fuerte deterioro de su imagen en las encuestas, con estudios recientes que muestran una desaprobación de gestión superior al 60% y una mayoría social que se inclina por un cambio de gobierno en 2027. En ese marco, el mandatario buscó reforzar el relato de una gestión con resultados concretos, apelando a un tono cada vez más polarizante de cara a la contienda electoral.

Qué escenario queda planteado

Con el propio Presidente planteando la elección de 2027 en términos extremos y sin margen para flexibilizar su política económica, el discurso de «Vientos de Cambio» profundiza la estrategia de polarización que el oficialismo viene desplegando de cara a los comicios. La polémica generada por la referencia al suicidio como recurso retórico se suma a una serie de episodios que en las últimas semanas pusieron bajo la lupa el tono y el estado de las intervenciones públicas del mandatario.

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