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«No estamos bien, pero vamos bien»: la frase de Caputo ante empresarios que ya suena a slogan oficial

El ministro de Economía habló en la Bolsa de Comercio de Córdoba, defendió el rumbo del programa económico y descartó turbulencias cambiarias de cara a las elecciones de 2027, en medio de una industria que todavía no logra recuperar los niveles previos al ajuste.

Una frase que se repite como consigna

Una declaración que hace ruido. El ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, habló este miércoles en la Bolsa de Comercio de Córdoba, donde defendió la política implementada a nivel nacional ante un auditorio de empresarios, en el marco del Ciclo de Coyuntura organizado por la entidad cordobesa.

«No estamos bien, pero vamos bien»

El funcionario libertario afirmó que el Gobierno «está arreglando» la situación económica, en referencia al equilibrio fiscal, el superávit comercial y la reducción de la inflación. En el punto central de su exposición, lanzó la frase que rápidamente se viralizó: «Esto no quiere decir que estamos bien: esto quiere decir que vamos bien, es primera vez que vamos por camino correcto, hay que profundizar este camino». Caputo amplió ese concepto al remarcar: «Hay muchísimo camino que recorrer, pero por lo menos desde que yo tengo uso de razón es la primera vez que vamos por el camino correcto».

El dato de la industria que motivó la frase

La definición llegó en el marco de un tramo de su exposición dedicado a la caída de la actividad industrial. Según explicó el propio ministro, «si vemos el último año y medio, donde más se acentuó este problema, la industria cayó 14 puntos», aunque remarcó que, durante la gestión libertaria, el sector se ubica «un punto arriba» respecto de ese piso, en un intento por relativizar el fuerte deterioro que atraviesa el entramado industrial del país.

Sin problemas cambiarios de cara a 2027

Caputo también buscó desdramatizar el panorama cambiario en la antesala del año electoral: «El flujo de dólares es cada vez más alto, esto garantiza que no vamos a tener problemas en el tipo de cambio, como supimos tener en el pasado, van a estar entrando muchas más inversiones», aseguró, en una jornada donde el dólar minorista se mantuvo estable en $1.515 pero el riesgo país subió un escalón adicional, hasta los 477 puntos básicos.

La comparación con el corralito

En otro tramo de su exposición, el ministro repasó episodios históricos como el Plan Bonex y el corralito de 2001 para explicar la desconfianza persistente de los argentinos hacia el sistema bancario. «Todavía la gente tiene miedo, pierde plata teniendo dólares debajo del colchón porque no se anima a llevarlo a los bancos», sostuvo, y remarcó que uno de los objetivos de la gestión es normalizar el acceso al crédito en moneda extranjera.

El vínculo con los gobernadores y el RIGI

Caputo también aseguró tener una muy buena relación con gobernadores de la oposición y destacó el impacto que tendría una baja sostenida del riesgo país para las provincias y las empresas. «Más allá de lo que sientan directamente, la baja del riesgo país les llega a todos, el RIGI es particularmente importante, garantiza muchísimas inversiones, en breve van a venir hasta USD 50.000 millones, tenemos un futuro espectacular», estimó, en referencia al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones que impulsa el propio Gobierno.

El ejemplo de Vaca Muerta

Para graficar el cambio de modelo económico que promueve la gestión libertaria, el ministro utilizó el caso del yacimiento neuquino: «La roca en Vaca Muerta siempre estuvo ahí, lo que cambió es el modelo, dejamos de castigar a esos sectores para darles incentivos a que produzcan», sostuvo, en un pasaje que buscó ejemplificar el discurso de desregulación que caracteriza a la actual gestión económica.

Un gesto de cercanía con Córdoba

En un tramo más distendido de la charla, Caputo destacó su vínculo personal con Guillermo Acosta, ministro de Economía de la provincia de Córdoba, de quien dijo que es el funcionario provincial con el que mejor se lleva dentro del actual gabinete cordobés, en un gesto de cercanía hacia la administración de Martín Llaryora.

La proyección política hacia 2027

Sobre el escenario electoral, Caputo anticipó que 2027 «no va a ser un año electoral como todos esperan» y pidió perseverancia, con la convicción de que la microeconomía irá mejorando progresivamente. El ministro también fue tajante sobre el rumbo político del país al sostener que «el kirchnerismo no vuelve», en una de las definiciones más contundentes de toda su exposición ante el círculo empresarial cordobés.

Una frase que resume una paradoja

Como señalaron distintos análisis periodísticos tras la exposición, la frase de Caputo resume, quizás sin buscarlo, la principal paradoja del discurso económico del Gobierno: admitir públicamente que los argentinos todavía «no estamos bien», pero pedirles al mismo tiempo que confíen en que «vamos bien», en un contexto donde los resultados positivos tangibles todavía no logran traducirse en una mejora concreta para buena parte de la sociedad y del entramado productivo nacional.

Qué escenario queda planteado

Con la industria todavía sin recuperar los niveles previos a la fuerte caída de los últimos dos años, y con el propio ministro reconociendo que «no estamos bien», la frase pronunciada en la Bolsa de Comercio de Córdoba queda instalada como una nueva síntesis del relato oficial de cara a las elecciones de 2027: la promesa de un rumbo correcto que, según el propio discurso del Gobierno, todavía necesita tiempo para traducirse en resultados concretos para la vida cotidiana de los argentinos.

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