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Sáenz apoyó eliminar las PASO, pero advirtió que la mejora económica «no llega al bolsillo de la gente»

El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, confirmó que acompañará la iniciativa del Gobierno nacional para eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), aunque aprovechó la ocasión para expresar su preocupación por el contexto económico y el impacto que la situación sigue teniendo sobre los ingresos de los argentinos.

Durante declaraciones públicas, el mandatario provincial sostuvo que, si bien reconoce los avances que el Ejecutivo nacional destaca en materia de estabilidad macroeconómica, esos indicadores todavía no se traducen en una mejora concreta para la mayoría de la población.

«Esa macro que tiene buenos valores no llega al bolsillo de la gente y nos preocupa mucho», afirmó Sáenz.

La frase sintetiza una postura que en los últimos meses también comenzaron a manifestar distintos gobernadores, quienes reconocen algunos avances en variables económicas, pero reclaman que la recuperación alcance a los sectores que continúan enfrentando dificultades para llegar a fin de mes.

Respaldo a la eliminación de las PASO

En el plano político, Sáenz ratificó su respaldo al proyecto impulsado por el Gobierno nacional para avanzar con la eliminación de las PASO.

El gobernador considera que la discusión sobre el sistema electoral es necesaria y entiende que la suspensión o eliminación de las primarias puede representar un ahorro de recursos públicos, además de simplificar el calendario electoral.

Su postura se suma a la de otros mandatarios provinciales que vienen expresando disposición a debatir modificaciones al esquema vigente, en un contexto donde el oficialismo busca reunir consensos para avanzar con una reforma electoral.

La iniciativa genera posiciones divididas entre las distintas fuerzas políticas. Mientras algunos sectores sostienen que las PASO representan una herramienta de democratización interna para los partidos, otros consideran que el mecanismo perdió eficacia, implica elevados costos para el Estado y obliga a realizar elecciones que, en muchos casos, funcionan únicamente como una gran encuesta previa a los comicios generales.

La preocupación por el poder adquisitivo

Más allá del debate político, Sáenz puso el foco en la situación económica que atraviesan las familias.

El mandatario salteño señaló que la mejora de algunos indicadores macroeconómicos todavía no alcanza para modificar la realidad cotidiana de millones de argentinos.

Entre las variables que el Gobierno nacional suele destacar figuran la desaceleración de la inflación, el equilibrio fiscal y la estabilidad cambiaria. Sin embargo, distintos gobernadores, empresarios y especialistas coinciden en que el consumo continúa mostrando señales de debilidad y que numerosos hogares siguen viendo deteriorado su poder de compra.

En ese contexto, Sáenz remarcó que la principal preocupación pasa por lograr que la recuperación económica tenga un impacto concreto sobre los ingresos de trabajadores, jubilados y sectores productivos.

Un mensaje con equilibrio político

Las declaraciones del gobernador reflejan una posición de equilibrio frente a la administración nacional.

Por un lado, manifestó su acompañamiento a una de las principales reformas políticas que impulsa el Ejecutivo, como es la eliminación de las PASO.

Por otro, dejó en claro que mantiene una mirada crítica respecto del efecto que las políticas económicas están teniendo sobre la vida cotidiana de la población.

Se trata de una postura que busca diferenciar el debate institucional del económico, respaldando aquellas iniciativas que considera positivas para el funcionamiento del Estado, mientras reclama respuestas frente a las dificultades que aún enfrentan amplios sectores sociales.

El desafío de traducir la estabilidad en crecimiento

El principal planteo realizado por Sáenz apunta a uno de los debates centrales de la actualidad económica: cómo convertir la estabilización macroeconómica en una mejora perceptible para los ciudadanos.

Si bien la baja de la inflación y el ordenamiento de las cuentas públicas son considerados objetivos relevantes por distintos sectores, el desafío continúa siendo recuperar el nivel de actividad, fortalecer el consumo y mejorar el poder adquisitivo.

Los gobernadores siguen de cerca esa evolución, ya que el comportamiento de la economía nacional también repercute sobre la recaudación provincial, la actividad comercial y el empleo en cada distrito.

En ese escenario, las palabras del mandatario salteño reflejan una preocupación compartida por varias provincias: que los indicadores positivos comiencen a sentirse en la economía real y en el bolsillo de los argentinos.

Con el debate por la reforma electoral en marcha y la discusión económica ocupando el centro de la agenda pública, las declaraciones de Gustavo Sáenz vuelven a poner sobre la mesa uno de los principales desafíos del Gobierno nacional: consolidar la estabilidad sin perder de vista el impacto que las medidas tienen sobre la vida cotidiana de la población.

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