
El asesor presidencial celebró en redes sociales la clasificación de la Selección a la final del Mundial 2026 y sorprendió con una proyección económica de largo plazo que generó fuertes repercusiones entre los usuarios.
El festejo que se transformó en mensaje económico
La Selección argentina venció 2 a 1 a Inglaterra en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta y consiguió así el pase a la final del Mundial 2026, donde se medirá con España. El resultado desató un festejo generalizado en todo el arco político argentino, con mensajes de funcionarios, legisladores y dirigentes de distintos espacios.
En ese contexto, el asesor presidencial Santiago Caputo, una de las figuras de mayor peso dentro del entorno de Javier Milei, publicó en su cuenta de X un mensaje que combinó la euforia futbolera con una lectura económica de largo alcance.
Qué dijo exactamente Caputo
El posteo, replicado por distintos medios entre ellos El Cronista, decía textualmente: «Pensar que recién estamos viendo las primeras instancias del Gran Bull Market nacional de 89 años. Los próximos 84 años serán espléndidos. La Argentina florecerá».
La frase llamó la atención por su tono y por la magnitud del plazo mencionado, muy por fuera del lenguaje habitual utilizado por los funcionarios para referirse a la coyuntura económica del país.
El significado del término «Bull Market»
La expresión «Bull Market», de uso extendido en el mundo financiero, refiere a un ciclo prolongado de suba sostenida en los mercados. Al hablar de un «Gran Bull Market nacional de 89 años», Caputo pareció trazar un paralelismo entre el clima de época que atraviesa la Argentina y una etapa de crecimiento económico extendido en el tiempo, aunque no brindó precisiones adicionales sobre en qué se basa esa proyección.
La repercusión en redes sociales
El mensaje generó de inmediato una ola de comentarios. Numerosos usuarios cuestionaron el uso de terminología en inglés para referirse a la economía argentina, mientras que otros directamente ironizaron sobre la extensión del plazo mencionado por el asesor presidencial. Algunas respuestas también apuntaron al contraste entre la solemnidad del mensaje y el contexto informal en el que fue publicado, en medio de los festejos futboleros.
La discusión se replicó rápidamente en distintas plataformas, alimentada por la relevancia que tiene Caputo dentro del esquema de poder libertario, donde ocupa un rol central en el diseño de estrategia política y comunicacional pese a no contar con un cargo formal en el organigrama del Estado.
Un actor central del Gobierno
Santiago Caputo se consolidó en los últimos años como uno de los armadores políticos más influyentes del espacio libertario, con injerencia directa en áreas sensibles de la gestión. Su rol volvió a estar en el centro de la escena esta semana, luego de que se conociera una reorganización administrativa que redistribuyó competencias vinculadas a su área de influencia hacia otros sectores del Gobierno.
En ese marco, el mensaje sobre el «Gran Bull Market» se sumó a una seguidilla de intervenciones públicas del asesor durante la previa y el desarrollo del Mundial, entre ellas un cruce con el titular de ATE, Rodolfo Aguiar, por la actividad en la Casa Rosada durante el partido ante Inglaterra.
El clima político en medio del Mundial
El comentario de Caputo se dio en simultáneo con una catarata de mensajes de funcionarios nacionales celebrando el pase a la final. Mientras la euforia futbolera unificaba a distintos sectores del oficialismo, el mensaje del asesor presidencial abrió un nuevo foco de discusión, esta vez centrado en las expectativas económicas que distintos referentes libertarios proyectan para los próximos años.
Un mensaje que quedó flotando
Más allá de la efervescencia del festejo deportivo, el posteo de Caputo dejó instalada una pregunta que excede lo futbolístico: hasta qué punto ese optimismo de largo plazo refleja una convicción genuina sobre el rumbo económico del país, y cuánto responde al clima de euforia colectiva que atraviesa la Argentina en medio de una nueva final mundialista. La discusión, alimentada por la propia magnitud de la frase, promete seguir dando que hablar en los próximos días.



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