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Se rebelan 16 diputados de Misiones contra Rovira y denuncian que les hacía firmar la renuncia

Al menos 16 de los 21 legisladores oficialistas ya no responden al histórico jefe político de Misiones, en medio de la ruptura entre Rovira y el gobernador Hugo Passalacqua. La Legislatura retomará actividad el 13 de agosto en medio de la mayor crisis de poder de los últimos 25 años en la provincia.

La mayor sangría de poder en la historia reciente de Misiones

En una de las mayores sangrías de poder que se tenga memoria en la historia política de Misiones, al menos 16 de los 21 diputados provinciales oficialistas se rebelaron en los últimos días contra Carlos Rovira, el jefe que controló la provincia durante casi 25 años. El ingeniero, de 70 años, participó por última vez de las sesiones de la Legislatura unicameral el jueves 2 de julio, y luego viajó al exterior, faltando a las últimas dos sesiones antes del receso que comenzó el 20 de julio.

Un poder que hasta hace poco era total

Cuando Rovira se fue, todavía ostentaba el máximo poder dentro del oficialismo: todos los legisladores le rendían obediencia y contaba con la capacidad de imponer la agenda legislativa, al punto de que, según denunciaron los propios opositores, la Legislatura se había convertido en los últimos años en una escribanía del jefe del bloque gobernante.

La confesión que destapó la olla

Fue el diputado Juan José Szychowski, ex presidente del INYM y legislador por la Renovación, quien blanqueó públicamente la rebelión: «Se viene una Legislatura nueva, se terminó la etapa de la imposición». Pero su declaración más resonante tuvo que ver con un mecanismo de control interno hasta ahora oculto: Rovira les habría hecho firmar la renuncia a los legisladores en el momento de asumir, como garantía para asegurar su obediencia y poder gatillar su salida en caso de que no acataran sus directivas. «Nos hacen firmar un montón de papeles cuando asumimos, y entre ellos puede estar la renuncia», denunció.

El respaldo de otro legislador

La confirmación no quedó aislada. El diputado provincial Juan Manuel Rodríguez, también del bloque renovador, admitió en una entrevista que a todos los legisladores de la lista oficialista se les exigió firmar cartas de renuncia en blanco y de manera manuscrita antes de asumir sus bancas. «Nosotros, básicamente, cuando asumimos el compromiso de representar al pueblo en la lista, nos hicieron firmar a todos las posibles renuncias», reconoció. Consultado sobre la legitimidad de esa práctica, el legislador admitió desconocer los aspectos administrativos: «Son temas directivos que por ahí no lo sé… seguramente las guardan en una caja fuerte».

La formalización de la rebelión

Szychowski, junto a otros 14 diputados provinciales del oficialismo, presentó un escrito ratificando que tienen todas las intenciones de cumplir con su mandato y que, si existe alguna renuncia firmada por ellos, la van a desconocer. Ese documento funcionó, en los hechos, como el acta de formalización de la rebelión contra Rovira, y en las horas posteriores a su presentación ya se sumaron otros dos legisladores al grupo en fuga, completando así a los 16 diputados que hoy responden al gobernador Hugo Passalacqua.

El origen del conflicto: la ruptura con Passalacqua

Este quiebre legislativo es la consecuencia directa de la fractura política entre Rovira y el gobernador Hugo Passalacqua, a quien el propio Rovira había designado como su sucesor tras conducir Misiones durante más de dos décadas. La pelea entre ambos se profundizó a mediados de este año, cuando Rovira decidió concentrar su actividad política en un nuevo espacio, el Encuentro Misionero, tras poner fin al histórico Frente Renovador de la Concordia.

Un mecanismo con historia en la política argentina

La práctica de hacer firmar una renuncia en blanco junto con la aceptación de la candidatura es un mecanismo habitual en varios espacios políticos del país, entre ellos el propio Frente Renovador de la Concordia, matriz histórica del actual Encuentro Misionero. El objetivo de esa herramienta es permitir a las conducciones partidarias mantener el control sobre sus representantes legislativos, con la posibilidad de activar esa renuncia ante cualquier conducta considerada disidente por el partido. Con la ruptura entre Passalacqua y Rovira, y la salida de buena parte de los legisladores hacia el espacio del gobernador, esas renuncias «saltaron» y hoy generan una fuerte controversia sobre su validez.

Cómo queda el mapa legislativo

Según pudo reconstruirse, la Cámara de Representantes de Misiones retomará su actividad ordinaria el próximo 13 de agosto, fecha en la que se espera que los 16 legisladores formalicen su salida del bloque Encuentro Misionero para conformar un nuevo espacio alineado con Passalacqua, bajo el nombre «Movimiento por lo que Viene». De concretarse ese realineamiento, el bloque de Rovira quedaría reducido a apenas cinco diputados, sobre los 21 con los que contaba originalmente.

Un debate presupuestario que se avecina

La crisis interna se da justo en un momento clave para la gestión provincial: el gobernador Passalacqua acaba de enviar a la Legislatura el borrador de la Ley de Presupuesto, con un gasto proyectado de 5,2 billones de pesos. Por primera vez en más de dos décadas, la aprobación de esa norma podría no estar garantizada de antemano por una mayoría automática, en un escenario legislativo que hasta hace pocas semanas era completamente predecible gracias al control absoluto que ejercía Rovira sobre el bloque oficialista.

El fin de una era en la política misionera

El quiebre del bloque que responde a Rovira representa un quiebre histórico en la política de Misiones, una provincia que durante casi 25 años funcionó bajo el liderazgo casi indiscutido del ingeniero. La confirmación pública de que existía un mecanismo de control tan estricto sobre los legisladores, combinada con la fuga masiva de diputados hacia el espacio del gobernador, anticipa una nueva etapa en la política provincial, con una Legislatura que, por primera vez en mucho tiempo, deberá reconstruir sus mayorías desde cero.

Qué puede pasar de acá en más

Con la Legislatura misionera retomando actividad el 13 de agosto y el debate presupuestario ya en marcha, el desenlace de esta crisis dependerá de cómo se reconfigure formalmente el bloque oficialista y de si las renuncias firmadas en blanco por los legisladores en fuga terminan teniendo algún efecto legal. Mientras tanto, la ruptura entre Rovira y Passalacqua, que hasta hace pocos meses parecía impensada dado el vínculo histórico entre ambos dirigentes, se consolida como uno de los quiebres políticos más importantes del año en el mapa provincial argentino.

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