
Un reciente informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) encendió una señal de alerta sobre la situación económica de los jubilados en Salta. Según el estudio, más de 83 mil personas que perciben la jubilación mínima con bono o un ingreso inferior acumularon una significativa pérdida de poder adquisitivo desde abril de 2024.
El trabajo analiza la evolución de los haberes previsionales en el contexto de las modificaciones implementadas en el sistema de actualización de las jubilaciones y del comportamiento de la inflación durante ese período. Además, incorpora otros factores que, según el informe, profundizaron la caída del ingreso real de los adultos mayores.
Entre ellos se destaca la eliminación del reintegro del IVA para determinados consumos, una herramienta que permitía aliviar parcialmente el gasto cotidiano de miles de jubilados de menores ingresos.
Un deterioro del ingreso real
El informe sostiene que, aunque los haberes previsionales registraron incrementos nominales durante el último año, esos aumentos no alcanzaron para compensar plenamente el efecto acumulado de la inflación sobre el costo de vida.
Como consecuencia, quienes perciben la jubilación mínima —especialmente aquellos que dependen del bono complementario para completar sus ingresos— habrían visto reducido su poder de compra frente al incremento de los precios de alimentos, medicamentos, servicios públicos y otros bienes esenciales.
Según el CEPA, el fenómeno impacta con mayor fuerza en los sectores de menores ingresos, que destinan una mayor proporción de sus recursos a cubrir necesidades básicas.
El caso de Salta
El estudio pone el foco en la provincia de Salta, donde más de 83 mil jubilados integran el grupo que percibe la jubilación mínima con bono o un ingreso inferior.
Para este universo de beneficiarios, el informe plantea que la pérdida acumulada de ingresos afecta directamente la capacidad para afrontar gastos cotidianos, especialmente en un contexto de inflación elevada y encarecimiento del costo de vida.
Los adultos mayores suelen destinar una parte importante de sus ingresos a medicamentos, atención médica, alimentación y servicios básicos, rubros que registraron importantes aumentos durante el período analizado.
El impacto sobre el consumo
Otro de los puntos destacados del informe es el efecto que esta pérdida del poder adquisitivo tendría sobre el consumo.
El CEPA sostiene que, al reducirse el ingreso disponible, muchos jubilados se ven obligados a modificar hábitos de consumo, postergar compras o restringir gastos considerados indispensables.
Esta situación no solo repercute en la economía familiar, sino también en la actividad comercial local, especialmente en pequeños comercios que dependen del consumo cotidiano.
La eliminación del reintegro del IVA
El documento también hace referencia a la eliminación del reintegro del IVA para determinados consumos.
De acuerdo con el análisis, ese beneficio representaba un alivio económico para miles de jubilados y sectores de menores ingresos, ya que permitía recuperar parte del impuesto abonado en compras realizadas con medios electrónicos.
Su eliminación implicó, según el CEPA, una disminución adicional del ingreso disponible para quienes ya enfrentaban dificultades para cubrir sus necesidades básicas.
Un debate abierto
La situación de las jubilaciones continúa siendo uno de los principales ejes del debate económico y político en la Argentina.
Mientras distintos centros de estudios y sectores de la oposición advierten sobre una pérdida del poder adquisitivo de los haberes, desde el Gobierno nacional se sostiene que el nuevo esquema de actualización busca ordenar las cuentas públicas y estabilizar la economía en el mediano plazo.
En ese marco, las discusiones giran en torno a cuál es el mecanismo más adecuado para garantizar la sostenibilidad del sistema previsional sin afectar la capacidad de compra de los jubilados.
Una realidad que preocupa
Más allá de las distintas interpretaciones sobre las causas y las posibles soluciones, los datos difundidos por el CEPA vuelven a instalar el debate sobre las condiciones de vida de los adultos mayores.
En Salta, el informe pone cifras concretas a una problemática que afecta a decenas de miles de personas y que se refleja en las dificultades para afrontar gastos básicos en un contexto económico complejo.
La evolución de la inflación, las futuras actualizaciones de los haberes y las decisiones que adopten las autoridades nacionales serán factores determinantes para definir cómo evolucionará el poder adquisitivo de este sector durante los próximos meses.
Mientras tanto, el informe aporta nuevos elementos para una discusión que continúa ocupando un lugar central en la agenda pública y económica del país.



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