
El Canciller Pablo Quirno ofreció detalles sobre la estrategia de política exterior del gobierno, centrada en la búsqueda activa de inversión y el fortalecimiento de la credibilidad internacional. En una entrevista, el funcionario abordó el objetivo detrás de la intensa agenda de viajes presidenciales y la situación de los acuerdos bilaterales con Estados Unidos.
Quirno defendió la alta frecuencia de los viajes presidenciales, interpretándolos como una necesidad para posicionar al país ante la comunidad global de negocios.
«Estamos yendo con la ‘valijita’, como decimos nosotros, a vender la Argentina. Y para vender la Argentina, cuando estamos en competencia con casi 200 países del mundo, bueno, hay que estar ahí todo el tiempo,» explicó el Canciller. Subrayó la importancia de la presencia constante «enfrente de los decisores» globales para captar la atención y el capital extranjero.
Respecto a las recientes reuniones del Presidente Milei en Estados Unidos, Quirno las calificó como «muy buenas,» pero brindó una actualización sobre el progreso de un acuerdo comercial o bilateral de mayor envergadura, indicando que aún no hay un cronograma definido.
El Canciller enfatizó que el principal capital de la política exterior argentina es la credibilidad, la cual, según él, se construye sobre acciones concretas más que promesas.
«La credibilidad va a estar cementada en cada paso que nosotros damos. Se acabaron los dichos. Nosotros vamos a los hechos o a los resultados,» afirmó.
Quirno sostuvo que la base para generar esta confianza radica en la política económica interna, específicamente en la disciplina fiscal, al declarar que «el orden fiscal permite el horizonte de estabilidad.» Este marco de previsibilidad es el que, según el gobierno, convencerá a los inversores internacionales de que «este es un lugar donde puedo invertir.»



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