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Buscan instalar agenda insultando»: la lectura de Pagano sobre la estrategia comunicacional de Milei

La diputada nacional vinculó la escalada de insultos y polémicas que impulsan Milei y su entorno con la necesidad de instalar una agenda mediática que tape el deterioro económico y la caída en las encuestas, en medio de la creciente tensión con la vicepresidenta Victoria Villarruel.

Una lectura política sobre la estrategia oficial

La diputada nacional Marcela Pagano contó la razón detrás de la nueva ofensiva mediática que está llevando adelante Javier Milei junto a las principales figuras del Gobierno, en la que, según su análisis, buscan insultar a la oposición e instalar una agenda mediática en medio de una crisis de deudas y una economía que no despega.

El diagnóstico sobre las encuestas

Pagano fue contundente al señalar el origen de este endurecimiento discursivo: «Las encuestas le están dando pésimas a Milei». Esa afirmación se apoya en un dato verificable: distintos relevamientos difundidos en las últimas semanas, como el de la consultora Zuban Córdoba, ubicaron la desaprobación del Gobierno por encima del 65% y la imagen negativa del Presidente en 61,3%, mientras que el Índice de Confianza en el Gobierno de la Universidad Di Tella marcó en julio su nivel más bajo de toda la gestión libertaria.

La «belicosidad» contra Villarruel

Uno de los ejes centrales del análisis de Pagano apuntó a la creciente hostilidad del oficialismo hacia la propia vicepresidenta de la Nación, en referencia directa al pedido de renuncia que el jefe de Gabinete, Diego Santilli, le formuló días atrás a Victoria Villarruel, luego de que la Vicepresidenta pusiera en duda públicamente el estado de salud de Milei. Para la diputada, ese nivel de confrontación interna forma parte de la misma lógica de agresividad discursiva que el Gobierno viene desplegando hacia distintos frentes.

La estrategia de la cortina de humo

Según la lectura de Pagano, la multiplicación de polémicas, insultos y cruces mediáticos protagonizados por Milei y su entorno responde a una estrategia deliberada para instalar una agenda pública distinta a la que marcan los indicadores económicos y sociales. La diputada enmarcó este fenómeno en un contexto de «crisis de deudas» —en sintonía con los datos que ubican a la Argentina como el país con mayor morosidad crediticia de América Latina— y de una «economía que no despega», pese al discurso oficial sobre la recuperación macroeconómica.

Un patrón que Pagano ya venía denunciando

No es la primera vez que Pagano señala este tipo de estrategia comunicacional por parte del oficialismo. La legisladora, que rompió con el bloque de La Libertad Avanza y hoy conduce el monobloque Coherencia, mantiene desde hace meses una relación de fuerte confrontación con el Gobierno, que incluyó denuncias penales contra el propio Milei por presunto encubrimiento e incumplimiento de los deberes de funcionario público, luego de que el Presidente la insultara públicamente en un streaming oficialista.

El contexto de deterioro social

El planteo de Pagano se da además en medio de un cúmulo de indicadores que reflejan un clima de malestar social creciente: el cierre de más de 26.000 empresas desde el inicio de la gestión según el Monitor de Fundar, la caída sostenida del consumo masivo, y una morosidad crediticia que ubica al país entre los peores del mundo en materia de cumplimiento de pagos. En ese escenario, la diputada interpreta que la multiplicación de frentes de conflicto mediático —con la oposición, con periodistas y ahora también con la propia Vicepresidenta— cumple la función de correr el eje de la conversación pública lejos de esos datos económicos adversos.

Una crítica al estilo confrontativo del Gobierno

Más allá del diagnóstico puntual sobre las encuestas, el señalamiento de Pagano se inscribe en una crítica más amplia que la legisladora viene sosteniendo sobre el estilo de comunicación del Gobierno, caracterizado por la descalificación personal hacia opositores, periodistas y, en los últimos tiempos, incluso hacia funcionarios del propio espacio libertario, como quedó expuesto en la escalada de tensión con Victoria Villarruel.

Un escenario que promete seguir tensionándose

Con las encuestas marcando un deterioro sostenido de la imagen presidencial y la interna con Villarruel lejos de resolverse, el análisis de Pagano anticipa que la estrategia de confrontación mediática del Gobierno podría profundizarse en las próximas semanas, en un intento por sostener la centralidad de la agenda pública en medio de un año electoral clave de cara a 2027. La capacidad del oficialismo para revertir esta dinámica, sin que el desgaste discursivo termine potenciando aún más el malestar social, aparece como uno de los principales desafíos comunicacionales de la gestión libertaria hacia el futuro cercano.

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