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Caputo descartó ayudar a las familias endeudadas con tarjetas y les pidió «hacerse cargo»

El ministro de Economía fue consultado en A24 sobre la morosidad récord que atraviesan los hogares argentinos y respondió que se trata de «un tema entre privados», en el que el Gobierno no prevé intervenir.

Una respuesta que generó fuerte repercusión

Luis «Toto» Caputo descartó una ayuda del Gobierno a los millones de argentinos que se endeudaron con las tarjetas de crédito para pagar alimentos y dijo que se tienen que hacer cargo de sus decisiones y de tomar «mal» un crédito. El ministro de Economía fue consultado en A24 sobre la situación de la morosidad récord que se disparó durante el Gobierno de Javier Milei.

La respuesta textual del ministro

Ante la consulta sobre si el Gobierno evaluaba algún tipo de asistencia para las familias que no pueden afrontar los pagos de sus tarjetas y préstamos, Caputo fue directo: «Es un tema entre privados». El funcionario remarcó además que «cada uno debe hacerse cargo de sus decisiones», dejando en claro que el Poder Ejecutivo no tiene previsto intervenir en el conflicto entre los clientes y las entidades financieras.

El ministro amplió su razonamiento con un ejemplo que generó controversia: «Si yo te ayudo, no sé si vos tomaste mal el crédito porque no llegabas a fin de mes o porque previendo tensión electoral el dólar se iba a ir a 3.000 y la cuota se iba a licuar». Con esa frase, Caputo equiparó a quienes se endeudaron por necesidad básica, para llegar a fin de mes, con quienes tomaron un crédito como apuesta financiera especulativa ante una eventual devaluación.

El contexto: una morosidad en niveles históricos

Las declaraciones del ministro se dan en medio de un fuerte crecimiento del endeudamiento de las familias argentinas. Según datos de la consultora Quantum Finanzas, la morosidad de los hogares superó el 9% en los préstamos personales, mientras que en las tarjetas de crédito los niveles de atraso también treparon a cifras históricas. Uno de los factores centrales de este fenómeno es el aumento de la relación entre la cuota y los ingresos: con la desaceleración de la inflación, las cuotas ya no se «licúan» como en contextos de alta inflación, y pasan a representar una porción cada vez mayor del ingreso mensual de las familias.

El fenómeno de los créditos UVA y la tasa variable

En el caso particular de los préstamos ajustados por UVA, la consultora señaló que desde julio de 2024 la tasa de interés real supera a la variación del salario real, generando una brecha acumulada que complica cada vez más el pago de las cuotas. Frente a este escenario, distintos bancos ya comenzaron a limitar los saldos disponibles en tarjetas de crédito y a endurecer los requisitos para otorgar nuevos préstamos, con el objetivo de contener el deterioro de sus carteras crediticias.

El endeudamiento como estrategia de supervivencia

Detrás de los datos fríos de la morosidad se esconde una realidad que distintos economistas y organizaciones sociales vienen advirtiendo desde hace meses: para una porción creciente de los hogares argentinos, el uso de la tarjeta de crédito dejó de ser una herramienta de financiamiento de consumos durables para convertirse en un mecanismo de supervivencia cotidiana, utilizado para cubrir gastos básicos como la compra de alimentos, en un contexto de caída del poder adquisitivo del salario y de fuerte contracción del consumo masivo.

Una respuesta que contrasta con el discurso de «consumo récord»

La definición de Caputo sobre el endeudamiento familiar llega apenas días después de que el propio ministro sostuviera públicamente que el país atraviesa un momento de «consumo récord», explicando la caída de las ventas en supermercados como una migración de las compras hacia plataformas de comercio electrónico como Mercado Libre. La combinación de ambos discursos —consumo récord por un lado, y una morosidad histórica que el Gobierno decide no atender por el otro— generó cuestionamientos sobre la coherencia del diagnóstico oficial respecto de la situación económica real de los hogares argentinos.

Sin señales de intervención estatal

Con la respuesta de Caputo, queda descartada, al menos por el momento, cualquier posibilidad de que el Gobierno nacional impulse líneas de asistencia, refinanciación o algún tipo de programa específico para las familias en situación de mora. La postura del ministro reafirma la línea de no intervención estatal en las relaciones entre particulares que caracteriza al esquema económico impulsado por la gestión libertaria desde su inicio.

Un debate que sigue abierto

Con la morosidad familiar en niveles históricos y sin señales de que el Gobierno vaya a modificar su postura de no intervención, la discusión sobre el endeudamiento de los hogares argentinos promete seguir generando controversia en las próximas semanas. La frase de Caputo, que equiparó el endeudamiento por necesidad con una apuesta financiera especulativa, quedará como una de las definiciones más comentadas de la gestión económica en torno a la realidad que atraviesan millones de familias argentinas para llegar a fin de mes.

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