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Misterio en el BCRA: no hay rastro de $4 billones captados en la última licitación

El presidente del Banco Central no pudo explicar el paradero de los fondos captados en la última licitación de deuda y remitió la pregunta al Palacio de Hacienda, en medio de movimientos también inusuales en los depósitos en dólares.

Una «caja negra» que preocupa al mercado

Las cuentas del Tesoro en el Banco Central se convirtieron en una caja negra que el mercado mira cada vez con mayor atención. En pocos días aparecieron movimientos de cientos de millones de dólares sin una explicación precisa, pero un movimiento aún más abrupto agitó los rumores: el mercado puso la lupa sobre los movimientos de plata del Tesoro en el Banco Central y apareció un dato que llamó muchísimo la atención: alrededor de $4 billones obtenidos en la última licitación de deuda no figuraban inicialmente en la cuenta del Tesoro en el BCRA.

El origen del misterio

Según el análisis que circuló entre operadores del mercado, los depósitos del Tesoro habían pasado de aproximadamente $3 billones a apenas $260.000 millones el viernes posterior a la última licitación de deuda, pese a que el financiamiento neto obtenido en esa colocación había sido considerablemente mayor a esa diferencia. La discrepancia entre lo recaudado y lo efectivamente depositado encendió las alarmas entre analistas y operadores financieros.

Los movimientos paralelos en dólares

En simultáneo, también se registraron fuertes oscilaciones en los depósitos en moneda extranjera que el Tesoro mantiene en el Banco Central. En una de las jornadas cayeron unos USD 145 millones, justo en un momento en que el dólar mayorista amenazaba con superar los $1.500, lo que sumó otra capa de intriga a la situación. Este dato resultó particularmente llamativo porque coincidió con un giro en la dinámica habitual de la autoridad monetaria, que hasta ese momento acumulaba 135 ruedas consecutivas de compras de reservas.

Las hipótesis que circulan en el mercado

Entre las explicaciones que se barajan, la consultora 1816 planteó la posibilidad de que una parte de los pesos captados en la licitación haya quedado depositada temporalmente en bancos comerciales, y que el Banco Central haya optado por administrar esa liquidez mediante operaciones de Repo, en lugar de mantenerla directamente en la cuenta del Tesoro.

La respuesta de Bausili

El tema llegó directamente a la conferencia de prensa que el Banco Central brindó el jueves, cuando un periodista de la agencia Bloomberg consultó de manera directa: «¿A dónde fueron los 4 billones de pesos?». El presidente de la entidad, Santiago Bausili, evitó dar una explicación concreta y remitió la responsabilidad al Palacio de Hacienda: «No tengo mucha respuesta, porque es una pregunta que corresponde hacer al Tesoro».

Con un tono irónico poco habitual en su estilo, el funcionario agregó: «No creo que hayan desaparecido. Puede ser que no los haya traído acá. Estoy seguro que si buscamos bien, en algún lado están. Son bastantes como para no encontrarlos».

La reconstrucción de los economistas

El economista Gabriel Caamaño aportó un dato adicional para reconstruir la secuencia: señaló que el martes posterior a la licitación apareció aproximadamente $1 billón en la cuenta del Tesoro en el BCRA, correspondiente a una parte de los casi $4 billones de exceso de rollover que no habían ingresado allí el viernes anterior. Es decir, los pesos fueron apareciendo, pero en distintos momentos y sin que quedara del todo claro dónde permanecieron durante ese intervalo.

La versión oficial desde el Palacio de Hacienda

Consultada por la polémica, la cartera económica sostuvo que los excedentes captados en las licitaciones no representan fondos sin registrar, sino que se incorporan directamente al flujo de caja general del Estado, destinados a cubrir compromisos y obligaciones corrientes del Tesoro y a financiar partidas y programas contemplados en el Presupuesto nacional.

Un debate que no cuestiona la existencia del dinero, sino su trazabilidad

Como remarcaron distintos analistas del mercado, la discusión de fondo no pasa por poner en duda que el dinero exista, sino por entender dónde estuvo, cuándo se movió y quién estuvo administrándolo durante esos días en los que no figuraba en los registros habituales. Esa falta de trazabilidad inmediata es lo que generó la inquietud entre los operadores financieros, más allá de que el propio Bausili haya descartado cualquier tipo de irregularidad.

Un episodio que se suma a otras dudas sobre la gestión de reservas

La polémica por los $4 billones se da en un contexto donde la gestión de la liquidez del Tesoro y del Banco Central viene siendo objeto de un seguimiento cada vez más estrecho por parte del mercado, en la antesala de vencimientos de deuda significativos para 2027 y en medio de las recomendaciones que la propia titular del FMI, Kristalina Georgieva, había realizado semanas atrás sobre la necesidad de fortalecer la acumulación de reservas.

Qué puede pasar de acá en más

Con la explicación oficial todavía pendiente de mayores precisiones por parte del Ministerio de Economía, el episodio deja instalada una pregunta sobre la transparencia en el manejo de los fondos públicos captados a través de las licitaciones de deuda. La resolución de este misterio dependerá de que el propio Tesoro ofrezca una explicación más detallada sobre el circuito que siguieron esos $4 billones durante los días en que no figuraban depositados en su cuenta del Banco Central, en un contexto donde cada movimiento de las cuentas fiscales es observado con lupa por el mercado financiero.

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