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Sáenz mostró los avances de la Autopista del Valle de Lerma, financiada íntegramente con fondos provinciales

El gobernador destacó la colocación de las 36 vigas del primer nudo vial sobre la ruta provincial 24 y el inicio de la excavación del canal pluvial junto al río Rosario, en una obra pensada para los próximos 50 años.

Una obra estratégica que sigue tomando forma

El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, brindó un nuevo parte de avance sobre la construcción de la Autopista del Valle de Lerma, una de las obras de infraestructura vial más ambiciosas encaradas por la Provincia en las últimas décadas. «La Autopista del Valle de Lerma es una obra estratégica para el futuro de Salta. Va a integrar localidades, potenciar la producción, el turismo y generar más oportunidades para miles de familias», sostuvo el mandatario.

Los avances concretos de la obra

Según detalló Sáenz, ya se colocaron las 36 vigas correspondientes al primer nudo vial de la traza, ubicado sobre la ruta provincial 24. En simultáneo, comenzó la excavación del canal pluvial a la altura del río Rosario, uno de los componentes centrales del proyecto integral. Además, continúan en desarrollo los trabajos en los nudos viales de las rutas provinciales 23 y 22, en el marco de un cronograma que avanza con múltiples frentes de obra en paralelo.

«Hoy seguimos avanzando a paso firme», remarcó el gobernador, y subrayó que la totalidad de los trabajos se financia con recursos propios: «Todo esto lo estamos haciendo íntegramente con fondos provinciales. Planificamos el futuro y hacemos las obras que Salta necesita».

En qué consiste la Autopista del Valle de Lerma

El proyecto contempla la construcción de un tramo de 22 kilómetros de doble calzada, en continuidad con la Circunvalación Oeste, desde la ruta provincial 24 en Cerrillos hasta el cruce con la ruta provincial 33 en El Carril. La traza incluirá siete nudos viales con control de acceso sobre los cruces con las rutas provinciales 24, 23, 22, 36 y 77, un camino vecinal y la zona de Las Pircas, además de tres puentes sobre los ríos Pulares y Rosario y un cruce a distinto nivel sobre las vías del ferrocarril en la zona de Los Vallistos.

La autopista contará con iluminación LED de última generación, cantero central, banquinas interiores y exteriores, ciclovía y alambrado perimetral en ambos lados del camino. Está proyectada con un horizonte de 50 años, para absorber un tránsito de hasta 40.000 vehículos diarios, aunque en una primera etapa se estima la circulación de unos 7.000 vehículos diarios provenientes de la ruta nacional 68 y sus rutas aledañas.

El canal pluvial, una obra clave contra las inundaciones

De manera paralela a la traza vial, el proyecto integral incluye la construcción de un canal colector pluvial de 12 kilómetros de extensión, que se extenderá hasta el río Rosario. Esta obra busca dar solución definitiva a un problema estructural de la región: las recurrentes inundaciones que afectan cada temporada estival a la ruta nacional 68 y perjudican directamente a la producción, el comercio y la industria local, en particular en localidades como Cerrillos, Sumalao y Rosario de Lerma.

El financiamiento y el contexto de obras nacionales paralizadas

La Provincia decidió avanzar con esta obra utilizando exclusivamente recursos propios, en un contexto donde distintas obras de infraestructura vial a cargo de la Nación en territorio salteño quedaron paralizadas, entre ellas tramos de la ruta nacional 51, la ruta 40 y la autopista Rosario de la Frontera-Metán. De acuerdo a información oficial, de las siete obras nacionales comprometidas en la provincia, solo la del puente de Vaqueros continúa en ejecución, aunque con demoras.

Frente a ese escenario, el Gobierno provincial resolvió sostener con fondos propios tanto la autopista como el canal pluvial asociado, en una obra cuya inversión fue estimada en unos 115 millones de dólares y un plazo de ejecución de 36 meses.

El impacto económico y social esperado

Según remarcó el propio gobernador en distintas oportunidades, la obra generará empleo directo para más de 600 salteños, además de una importante cantidad de puestos de trabajo indirectos durante su etapa de construcción. Una vez concluida, se espera que la autopista potencie el desarrollo del corredor bioceánico, mejorando la conectividad entre las localidades intermedias del Valle de Lerma e impulsando el crecimiento productivo, turístico, urbanístico y económico de toda la región.

Un proyecto calificado como prioritario por la gestión provincial

El propio Sáenz había calificado en ocasiones anteriores a esta obra como «la más importante de toda nuestra gestión», remarcando una inversión que ronda los 162 mil millones de pesos y que representa, según sus propias palabras, «22 kilómetros de conectividad, desarrollo y seguridad para una de las regiones más productivas y transitadas de la provincia».

Qué escenario queda planteado

Con los trabajos avanzando en distintos frentes simultáneos —el nudo vial de la ruta 24 ya con sus vigas colocadas, la excavación del canal pluvial en marcha y los nudos de las rutas 23 y 22 en desarrollo— la obra sigue el cronograma previsto para su finalización dentro de los 36 meses estipulados. El desafío de la gestión provincial será sostener el ritmo de ejecución exclusivamente con fondos propios, en un contexto nacional donde el financiamiento federal para infraestructura continúa ausente en buena parte de las obras comprometidas para la provincia.

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