
El secretario general de UTHGRA, Juan Carlos Martínez, advirtió que la informalidad supera el 55% en el sector, en un contexto donde el crecimiento del turismo receptivo no se traduce en mejores condiciones laborales ni en desarrollo social para los trabajadores.
Un dato que enciende las alarmas
Un dato que preocupa y vuelve a poner la lupa sobre el empleo: el 55% del sector hotelero y gastronómico en Jujuy trabaja en negro, con picos del 100% en boliches. Así lo expuso el secretario general de UTHGRA en Jujuy, Juan Carlos Martínez, en una entrevista radial donde alertó sobre la precarización creciente que afecta a uno de los sectores que más empleo genera en la provincia.
El detalle de la informalidad por rubro
Según detalló el dirigente sindical, la informalidad en el sector supera ampliamente el 55%, con picos de hasta el 100% en espacios nocturnos como pubs y boliches. Se trata de un fenómeno que golpea sobre todo a los jóvenes, que suelen encontrar en la actividad gastronómica y hotelera su primer empleo formal, o lo que debería serlo.
La práctica de la «media jornada mentirosa»
Martínez también denunció una práctica extendida en el sector: contratar a los trabajadores por media jornada mientras en los hechos cumplen jornada completa, con el resto del tiempo trabajado directamente en negro. Esta modalidad, que el propio gremio viene señalando desde hace tiempo, combina el registro parcial con la informalidad, dejando a los trabajadores sin la cobertura social y previsional que les correspondería por la totalidad de las horas efectivamente trabajadas.
El contraste con el «boom» turístico oficial
El planteo de Martínez cobra especial relevancia en un contexto donde el propio Gobierno provincial viene promocionando un fuerte crecimiento del turismo receptivo en Jujuy, con cifras de ocupación hotelera y llegada de visitantes que se ubican entre las mejores del NOA. Sin embargo, para el dirigente sindical, ese crecimiento no se traduce de manera equitativa en desarrollo social ni en la mejora de las condiciones de vida de los trabajadores del sector.
Otros problemas que agravan la situación
Además de la informalidad laboral, el gremio viene denunciando desde hace tiempo la proliferación de alojamientos clandestinos y alquileres temporarios sin control, que compiten de manera desleal con el sector hotelero formal. Según estimaciones de referentes del rubro, hasta un 30% de las camas turísticas de la provincia no tributa ni tiene ningún tipo de control estatal, lo que además de perjudicar a los establecimientos que cumplen con sus obligaciones fiscales, contribuye a sostener un esquema laboral informal en esos emprendimientos no regulados.
Un fenómeno que se replica en el resto del país
El dato jujeño no es un caso aislado a nivel nacional: según el último relevamiento del INDEC sobre la Cuenta de Generación del Ingreso, la informalidad general del sector privado alcanzó el 43,6% en el primer trimestre de 2026, con la actividad de hoteles y gastronomía entre las ramas que superan el promedio nacional, junto con el servicio doméstico, la agricultura y la construcción.
La falta de créditos para pymes, otro reclamo del sector
Referentes empresariales del rubro turístico también vienen reclamando la falta de acceso a líneas de crédito accesibles para pequeñas y medianas empresas del sector, un factor que dificulta la formalización de nuevos emprendimientos y la regularización de los ya existentes, en un círculo donde la falta de financiamiento termina retroalimentando la informalidad tanto empresarial como laboral.
Una crítica a la dirigencia política
Martínez fue más allá del diagnóstico estrictamente laboral y apuntó contra la dirigencia política provincial por lo que definió como una desconexión frente al avance de la pobreza y la informalidad en las calles, en momentos donde los anuncios oficiales sobre inversión minera y desarrollo turístico conviven con indicadores de precarización laboral que no muestran mejoras sostenidas en el tiempo.
Un problema estructural que persiste
La cifra del 55% de informalidad en el sector hotelero y gastronómico jujeño no es un dato nuevo: distintos referentes gremiales y empresariales vienen repitiendo porcentajes similares desde hace varios años, lo que confirma que se trata de un problema estructural que ni el crecimiento turístico ni las distintas gestiones provinciales lograron revertir hasta el momento.
Qué puede pasar de acá en más
Con la informalidad laboral consolidada como uno de los principales problemas del sector turístico jujeño, la resolución de este conflicto dependerá de que el Gobierno provincial avance con mayores controles sobre los alojamientos clandestinos, refuerce la fiscalización laboral en bares y boliches, y facilite el acceso al crédito para que las pequeñas y medianas empresas del rubro puedan regularizar su situación. Mientras tanto, el reclamo sindical seguirá poniendo en discusión hasta qué punto el crecimiento turístico que exhibe la provincia se traduce realmente en trabajo digno y registrado para quienes sostienen esa actividad día a día.



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