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Bullrich se reunió a solas con Villarruel tras filtrar sus chats al grupo de WhatsApp con Karina Milei

La jefa de la bancada libertaria en el Senado busca destrabar la agenda legislativa, pero acumula tensiones tanto con la Vicepresidenta como con la Casa Rosada. El encuentro bilateral buscó bajar el tono de una interna que ya generó fuertes cuestionamientos internos.

Una senadora cada vez más aislada

Patricia Bullrich intenta descongelar la agenda parlamentaria que el Gobierno nacional pretende imponer en el Senado, pero atraviesa un momento de fuerte aislamiento político. Entre sus choques con la vicepresidenta Victoria Villarruel y sus tensiones con Karina Milei, la jefa de la bancada libertaria deambula casi en soledad por los pasillos del Congreso, en medio de una interna que ya trascendió públicamente.

El encuentro a solas con Villarruel

Buscando bajar el tono de la confrontación, Bullrich se reunió este martes a solas con la Vicepresidenta, con el objetivo de desescalar el conflicto y destrabar el funcionamiento legislativo de cara a las próximas sesiones. Según explicó un integrante de La Libertad Avanza, «Patricia fue a poner la cara, sabe que lo que hizo fue una locura», en referencia al episodio que había generado el enojo de buena parte del bloque oficialista.

La filtración que encendió la polémica

El origen de la tensión se remonta a la difusión de capturas de pantalla de una fuerte discusión por WhatsApp que Bullrich había mantenido con Villarruel. Según trascendió, la senadora compartió esas capturas en el grupo de WhatsApp de la bancada libertaria, un chat en el que también participan Karina Milei y Eduardo «Lule» Menem, luego de que ambos intervinieran la comunicación interna del bloque.

Pese a que desde el entorno de la senadora negaron haber sido responsables de la filtración a la prensa, fuentes parlamentarias confirmaron que fue la propia Bullrich quien envió las capturas del intercambio al grupo oficialista. La maniobra fue interpretada por buena parte de sus colegas de bloque como un intento de congraciarse con Karina Milei, luego de la tensión que la senadora había mantenido con la Casa Rosada por haber sostenido durante tres meses al entonces vocero Manuel Adorni en su cargo.

El contenido del cruce con Villarruel

El áspero intercambio entre Bullrich y Villarruel se había originado por el intento de la Vicepresidenta de postergar una sesión clave en la que el oficialismo buscaba avanzar con el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, conocido informalmente como «ley de tierras». Villarruel había cuestionado la convocatoria a sesión «después de haber casi ganado el Mundial», mientras que Bullrich respondió con tono desafiante que se trataba de «festejarlo». La discusión escaló rápidamente a descalificaciones personales, con Villarruel acusando a Bullrich de actuar «por obsecuente» y Bullrich respondiéndole con dureza.

La confianza rota entre ambas dirigentes

Fuentes al tanto de la conversación indicaron que, más allá del encuentro bilateral de este martes, la confianza entre la senadora y la Vicepresidenta quedó seriamente dañada tras este episodio. La reunión buscó, sobre todo, reestablecer un canal mínimo de diálogo institucional que permita destrabar el tratamiento de los proyectos que el oficialismo necesita avanzar en la Cámara alta, entre ellos los pliegos de jueces y la propia ley de tierras.

El trasfondo: una relación en su peor momento

El vínculo entre Villarruel y el Gobierno de Javier Milei atraviesa desde hace más de dos años uno de sus puntos más bajos, con la Vicepresidenta prácticamente al margen de las principales decisiones del Poder Ejecutivo. En ese contexto, Bullrich se había consolidado como una de las principales interlocutoras parlamentarias de la Casa Rosada, un rol que ahora empieza a verse debilitado tanto por la interna con Villarruel como por las tensiones con Karina Milei y el entorno de Lule Menem.

Las consecuencias políticas de la filtración

El hecho de que Bullrich haya filtrado su propia conversación privada generó fuertes cuestionamientos entre sus pares del Senado. «¿Quién va a querer hablar con Patricia ahora, si corre el riesgo de que mande un screenshot a los periodistas o lo comparta en el grupo de WhatsApp?», se preguntó una senadora libertaria consultada sobre el episodio, reflejando el malestar que generó la maniobra incluso entre sus propios aliados.

Un fracaso legislativo que profundizó la crisis

La tensión entre Bullrich y Villarruel se dio además en medio de un nuevo traspié legislativo del oficialismo: el Senado volvió a postergar el tratamiento de la ley de tierras, en una sesión que terminó suspendida hasta agosto. Ese fracaso legislativo profundizó el malestar dentro de la Casa Rosada con la conducción de Bullrich en la Cámara alta, al punto de que Karina Milei decidió que otro proyecto sensible, el de Inocencia Fiscal, ingrese directamente por Diputados en lugar del Senado, en lo que fue interpretado como una desautorización directa a la senadora y un fortalecimiento de la figura de Lule Menem.

Un escenario que sigue complicándose para Bullrich

Con la confianza rota con Villarruel, las tensiones abiertas con Karina Milei y el propio jefe de Gabinete, Diego Santilli, avanzando sobre su rol de nexo con los aliados del PRO en el Senado, Patricia Bullrich enfrenta un escenario cada vez más desafiante para sostener su liderazgo en la Cámara alta. El desenlace de esta interna, y la capacidad de la senadora para destrabar la agenda legislativa del oficialismo, quedan como los principales interrogantes de cara a las próximas semanas en el Congreso.

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