
José Luis Checa, presidente de la Asociación de Productores de Frutas y Hortalizas de Salta y Jujuy, advirtió que la reducción de controles fitosanitarios podría frenar inversiones y facilitar el ingreso de enfermedades como la sigatoka y el mal de Panamá.
El sector productivo levanta la voz
Referentes del sector bananero cuestionaron la decisión del Gobierno nacional de desregular las importaciones de banana. Advierten que la medida podría desalentar nuevas inversiones, poner en riesgo miles de puestos de trabajo y aumentar el peligro del ingreso de enfermedades que afectarían a las plantaciones del norte argentino.
La voz de los productores
El presidente de la Asociación de Productores de Frutas y Hortalizas de Salta y Jujuy, José Luis Checa, manifestó en el medio Radio A su rechazo a la decisión y afirmó que la reducción de los controles fitosanitarios incrementa el riesgo de ingreso de plagas y enfermedades que actualmente no afectan a la producción local. Según explicó, de mantenerse el nuevo esquema, podrían frenarse las inversiones destinadas al desarrollo del sector, ya que la incertidumbre generada por la medida desalentaría la expansión de la actividad bananera en el norte provincial.
El riesgo sanitario en el centro del reclamo
Entre las principales inquietudes de los productores figura la posible entrada de enfermedades como la sigatoka y el denominado mal de Panamá, dos hongos capaces de provocar importantes pérdidas en las plantaciones. Se trata de patologías con capacidad de arrasar cultivos enteros y de dejar la tierra improductiva durante décadas, según ya había advertido también el gobernador Gustavo Sáenz al referirse a esta misma problemática.
El origen de la medida cuestionada
La preocupación del sector se originó a partir de la Resolución 114/2026 de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, que eliminó ocho normativas de regulación agropecuaria vigentes desde hace más de tres décadas, entre ellas una resolución de 1994 que impedía el ingreso al Noroeste Argentino de bananas provenientes de países con presencia de plagas fúngicas, y otra de 2006 que extendía esas exigencias a Formosa y Misiones.
El impacto económico que temen los productores
Según remarcó Checa, la eliminación de estos controles no solo representa un riesgo sanitario, sino también un freno directo a la inversión productiva. La incertidumbre generada por la apertura del mercado a la fruta importada, sin las garantías fitosanitarias que regían hasta ahora, desalienta según el dirigente cualquier plan de expansión del sector, en momentos en que la actividad bananera del norte salteño y jujeño venía mostrando un crecimiento sostenido.
Empleo en juego
La producción bananera representa una fuente de trabajo directa e indirecta significativa para la región, en particular en los departamentos de Orán y San Martín, en el norte de Salta, y en distintas zonas productivas de Jujuy. La posibilidad de que las inversiones se frenen o que ingresen enfermedades capaces de destruir plantaciones enteras pone en riesgo directo esos puestos de trabajo, según remarcaron distintos productores consultados en las últimas semanas.
Un reclamo que ya sumó respaldo político
El planteo del sector productivo no quedó aislado. El propio gobernador Gustavo Sáenz había calificado días atrás la medida nacional como «una locura» tomada «desde un escritorio», sin consulta previa a las provincias productoras, y reclamó mayor diálogo federal entre la Nación y las economías regionales antes de avanzar con este tipo de decisiones.
Qué puede pasar de acá en más
Con el rechazo del sector productivo ya instalado y el respaldo político de las autoridades provinciales, la discusión se centra ahora en si el Gobierno nacional revisará la resolución cuestionada o si mantendrá el nuevo esquema de importación pese a las advertencias sanitarias y económicas planteadas tanto por los productores como por la propia gestión provincial. Mientras tanto, la producción bananera del norte argentino queda expuesta a un riesgo que, según sus propios protagonistas, podría tener consecuencias irreversibles para una de las principales economías regionales de la zona.



Deja una respuesta